Cabildo de a ciudad de Chihuahua al momento de aprobar por unanimidad la propuesta de sancionar y multar a quienes en espectáculos públicos, interpreten contenidos musicales que promuevan la violencia contra las mujeres.
Cabildo de a ciudad de Chihuahua al momento de aprobar por unanimidad la propuesta de sancionar y multar a quienes en espectáculos públicos, interpreten contenidos musicales que promuevan la violencia contra las mujeres.

En la ciudad de Chihuahua, hace una semana se aprobó una ley que prohíbe interpretar canciones que promuevan la violencia contra las mujeres. Una medida que ha causado polémica entre la comunidad política, unos por considerar que es una restricción a la libertad de expresión, otros a favor como una herramienta más para erradicar la normalización de la violencia en uno de los estados que ha cobrado fama internacional en 1993, 2001 y 2010 por sus altos índices de feminicidios.

La concejala Patricia Ulate, del Partido Acción Nacional (PAN), fue quien impulsó esta reforma debido a los graves problemas de violencia contra las mujeres, y argumentó, que es debido a la persistente cultura machista en la región.

Explicó que la ley no se enfoca en un género musical en específico, sino en combatir de manera general la promoción de la violencia de género en la música y en espectáculos públicos.

Décadas de feminicidios y narcocorridos en Chihuahua.

Los infractores de esta normativa podrían enfrentar multas de hasta $1,200,000 pesos (69,336.00 dólares) y el dinero recaudado se destinará a programas municipales para mujeres y centros de acogida para víctimas de violencia doméstica. Chihuahua y Ciudad Juárez han sido los principales municipios en el estado con alerta de género debido a altos índices de violencia contra las mujeres. En 2010, Juárez fue nombrada por Naciones Unidas como la ciudad más peligrosa del mundo para las mujeres.

Polémica entre políticos

El alcalde del municipio, Marco Bonilla, por su parte ha hecho hincapié en que se impondrán las sanciones económicas correspondientes a aquellos que interpreten canciones que promuevan la violencia contra las mujeres.

Por otro lado, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha defendido el derecho de los músicos a expresarse, una restricción a la libertad de expresión, pero también criticó a aquellos artistas que glorifican la violencia y el consumo de drogas. “No nos vamos a quedar callados cuando dicen que son buenas las tachas [pastillas de éxtasis] y que tienen un arma calibre 50, y que son sus ídolos los narcos más famosos”, dijo.

En respuesta a la prohibición, el diputado Francisco Sánchez del partido Movimiento Ciudadano se opone a la medida, bajo el argumento también de que va en contra del derecho constitucional de la libertad de expresión y la considera «inútil y retrógrada». Enfatizó a los medios locales que esta medida “atenta contra la libertad e incluso se contrapone al artículo 6 constitucional que defiende la manifestación de ideas”.

Sin embargo, desde 2015, la ciudad de Chihuahua ya había prohibido la reproducción de música que hiciera apología del delito o a autores de hechos ilícitos en espectáculos públicos que requieran permiso municipal.

Ciudad Juárez y los feminicidios

Una investigación bajo autoría de esta periodista sobre los feminicidios de Ciudad Juárez, reveló la existencia de 233 restos óseos de mujeres en la morgue de esta ciudad, y de cómo las mismas autoridades y medios intervenían de diferentes formas en la violencia contra las mujeres.

La investigación da cuenta, por ejemplo, de que el 9 de septiembre de 2010, se perpetró una masacre de 36 mujeres en una casa de seguridad, donde las prostituían. La policía municipal contó 34 cadáveres y dos sobrevivientes, que después fallecieron en el hospital. Dos años después, pese a que este medio presentó la evidencia videográfica de las jóvenes asesinadas en ropa interior y lencería, los cadáveres en diferentes habitaciones de la casa de seguridad, las autoridades no contaban con el registro ni mucho menos los medios locales. Sólo las madres de algunas de las víctimas habían conservado la evidencia del video. El mismo fiscal de género, en ese entonces, Ernesto Jáuregui negó la información, desapareciendo 36 mujeres muertas para reducir los números de estadísticas de feminicidios.

Chihuahua, la narcocultura

El estado de Chihuahua se ubica en una zona geoestratégica para los cárteles de la droga, con una frontera de 960 kilómetros con Estados Unidos. Y hacia México, sus delimitaciones colindan con Sinaloa y Durango, formando lo que se conoce como el «triángulo dorado» en alusión a la valoración de la zona por su facilidad para la producción y tráfico de estupefaciones.

Junto con la proliferación de grupos de narcotráfico, se fue desarrollando lo que se conoce como la «narcocultura», una subcultura, según la referencia del académico y periodista Javier Horacio Contreras, cuyo contenidos es idealizar a criminales y la impunidad con la apología de la violencia.

En el libro Desaparecidas de la morgue (Lizárraga, 2017) se hace alusión a los narcocorridos y a los temas musicales que cosifican a las mujeres, las promueven como trofeos de los mismo criminales. Un kilómetro de bares, cantinas y salones de baile en el centro de Ciudad Juárez repetían a todo volumen en esos años, uno de los narcorridos:

«Se miran escuadras, volando casquillos
tronando de gusto al sonar los corridos,
se detonan RS y cuernos de chivo
al son de Bukanas retumbando en vivo.

A la orden llegan varias limusinas
repletas de barbies muy bien elegidas
morenas, güeritas, trigueñas, latinas
preciosas las nenas, están muy divinas.

Son algunos de los registros de cómo se ha ido normalizando la violencia contra las mujeres en Chihuahua. Verónica Corchado, defensora de los derechos de la mujer, enfatiza que es fundamental abordar el problema de la violencia de género desde diferentes perspectivas y que las mujeres deben tener una participación activa en la toma de decisiones políticas cotidianas para mejorar sus oportunidades y tener voz y opinión en asuntos políticos.

Por Guadalupe Lizárraga