Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 6 de febrero del 2026.- En un choque de narrativas que pone en entredicho la política de seguridad nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un rotundo rechazo a cualquier intervención militar de Estados Unidos en suelo mexicano. Sin embargo, a más de mil kilómetros de distancia, el Secretario de Seguridad Pública de Chihuahua, Gilberto Loya Chávez, presumió una «fusión» de inteligencia que entrega las llaves de la vigilancia estatal a través de la Plataforma Centinela a la DEA.

Desde Palacio Nacional, la mandataria calificó como «absolutamente falso» que los cárteles gobiernen el país, respondiendo directamente a los señalamientos del presidente estadounidense Donald Trump. Sheinbaum fue tajante al informar que, aunque ha mantenido llamadas «cordiales» con Trump, México no aceptará operaciones conjuntas con militares extranjeros.

«México es un país libre, independiente y soberano. Y hasta ahora ha habido respeto», sentenció la Presidenta frente a las amenazas de Washington de usar su poderío militar para defender su seguridad nacional contra los cárteles.

Sin embargo, contrario a la postura presidencial, en Chihuahua el discurso es de puertas abiertas a las agencias norteamericanas, donde el secretario de la SSPE Gilberto Loya Chávez no solo defendió la Plataforma Centinela —un proyecto de más de 4 mil 700 millones de pesos— asegurando que permitirá una «colaboración permanente y constante» con la DEA y otras agencias de inteligencia norteamericanas como el FBI y la ICE.

Críticos y expertos en derecho constitucional han encendido las alarmas, señalando que esta «conexión americana» podría violar los Artículos 70 al 76 de la Ley de Seguridad Nacional, los cuales prohíben que agencias extranjeras operen o accedan a inteligencia local sin control federal.

La polémica no solo es legal, sino logística ya que el polémico edificio de 20 pisos, bautizado por el alcalde morenista Cruz Pérez Cuéllar como «el mugrero», se construye a escasos 600 metros de los puentes internacionales en Ciudad Juárez. Para muchos, esta ubicación no es casualidad, sino una facilidad para que los agentes estadounidenses crucen desde las garitas sin mayor esfuerzo.

Mientras Sheinbaum insiste en que en México «gobierna el pueblo y nadie más», esto ocurre mientras que en Chihuahua, la Plataforma Centinela se perfila como un sistema al servicio permanente del FBI, ICE y la DEA, dejando en el «limbo» la soberanía que la Presidenta jura defender.