La Red Solidaria Década Contra la Impunidad, AC (RSDCIAC), informa de repetidas acciones para intimidar a su personal. Un mes después de que la secretaria ejecutiva de esa red, María Magdalena López Paulino, recibiera una amenaza en su aplicación de Messenger de Facebook, la coordinadora del Área de Derechos Humanos de la organización, Ericka Zamora Pardo, fue asaltada frente a su hogar.

La Red Solidaria litiga actualmente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), entre otros casos, los de Efrén Cortes Chávez y otros sobrevivientes de la Masacre de El Charco, acaecida en 1998 en Ayutla, Guerrero, que ya cuenta con un Informe de Admisibilidad.

Otros casos son el del dirigente campesino Arturo Hernández Cardona, ocurrido en 2013, en Iguala, Guerrero, dos días después de la desaparición de los estudiantes de la normal de Ayotzinapa, que se encuentra en la Etapa de Fondo; así como los de María de Lourdes Walkup Mentado y otros pacientes víctimas de cirugía experimental en 2009 en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, que se encuentra en la etapa de Informe de Admisibilidad.

También ha participado, desde 2006, ante la ya citada CIDH en el caso de Tzompaxtle Tecpile y otros vs. México, por el que el gobierno de México fue sentenciado el pasado 27 de enero a eliminar la figura del arraigo y a adecuar «la de la prisión preventiva para ajustarla a los estándares internacionales». Seis días después de que se conociera ese fallo, el 2 de febrero, la secretaria ejecutiva de la Red Solidaria, María Magdalena López Paulino, recibió amenazas por medio de la función de Messenger de la red social Facebook.

El 14 de marzo, entre las 10:30 y 10:45 de la noche después de una reunión de trabajo, la coordinadora del Área de Derechos Humanos de la Red Solidaria, Ericka Zamora Pardo, caminaba cerca de su domicilio en el oriente de la Ciudad de México, mientras hablaba por su celular. En el trayecto, se le acercaron y la rodearon tres varones de entre 15 y 17 años, aproximadamente, vestidos con pantalón, sudadera y gorros de color negro, alguno con una franja de color, además de cubrebocas negro.

Uno de ellos traía una arma de fuego en la mano derecha. La obligaron a entregarles el teléfono y la mochila color beige tipo bolsa de mano, en la que llevaba las llaves de su domicilio, un cuaderno, un libro, un poco de dinero y otras cosas varias. La víctima les pidió que le devolvieran su identificación, por lo que la insultaron y amenazaron con el arma de fuego, así que les dio todo lo que pidieron.

Ante estos hechos y dada la naturaleza del trabajo que realiza la Red Solidaria Década Contra la Impunidad, sus integrantes responsabilizan al Estado de la integridad física y psicológica de las personas que trabajan en esta organización, incluidas sus familias.