
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 7 de octubre del 2025.- Hace tres años, un grupo de cinco mujeres mexicanas, residiendo en diversas ciudades de Estados Unidos y Canadá, se propuso un objetivo ambicioso: clasificar para los Juegos Olímpicos de Invierno en curling, un deporte casi desconocido en México. Adriana Camarena, Estefana Quintero, Karla Knepper, Verónica Huerta y Karla Martínez, unidas por su amor al curling, han emprendido este viaje auto-financiado. Desde San Diego hasta Vancouver, estas mujeres han superado la barrera de la distancia y la falta de tradición en este deporte para llegar al proceso clasificatorio para Milano-Cortina 2026.
Verónica Huerta, quien comenzó a practicar curling en 2020, expresa su sorpresa por haber llegado a este punto. «Si me hubieran dicho hace algunos años que estaría en un proceso para clasificar a unos Juegos Olímpicos con la selección nacional les diría: ¿Qué estás fumando?», comenta Huerta, que trabaja como microbióloga en Los Ángeles.
Adriana Camarena, considerada la pionera del curling en México, ha sido fundamental en la creación del equipo. Su pasión y dedicación han inspirado a otras mujeres a unirse al proyecto. Camarena, doctora en derecho y residente en San Francisco, ha practicado este deporte durante 15 años. Su participación en el Campeonato Mundial de Curling en 2019 fue el catalizador para formar un equipo femenino, aunque la pandemia retrasó sus planes.
Con integrantes viviendo en diferentes ciudades, el equipo ha enfrentado el reto de entrenar a distancia. Estefana Quintero, diseñadora de interiores en Vancouver, explica cómo utilizan videollamadas y programas de estrategia para coordinarse. Los entrenadores canadienses Doug Dalziel y Robbie Gallaugher han jugado un papel crucial en su preparación, ofreciendo su experiencia de manera voluntaria.
La falta de apoyo formal ha llevado a las jugadoras a cubrir sus propios gastos. Verónica Huerta destaca el esfuerzo necesario para equilibrar sus carreras profesionales con sus compromisos deportivos. Entrenan en Las Vegas, donde Karla Knepper, vicecapitana del equipo, facilita el uso de instalaciones especializadas para el curling.
A pesar de contar con el aval de la Federación Mexicana de Curling, el equipo no ha recibido el apoyo financiero necesario para competir a nivel internacional. La falta de un Registro Único del Deporte ha sido un obstáculo para obtener fondos del gobierno, y la federación ha sido criticada por su falta de gestión de recursos.
El curling, a menudo llamado «ajedrez del hielo», requiere de precisión y estrategia. Adriana Camarena explica su rol en la planificación de jugadas durante los partidos, destacando la importancia de adaptarse a las condiciones cambiantes del hielo.
El equipo se prepara para competir en el torneo clasificatorio en Aberdeen, Escocia, con la esperanza de asegurar un lugar en el preolímpico de Kelowna, Canadá. Estefana Quintero confía en que pueden lograrlo, basándose en victorias anteriores contra equipos competidores.
Más allá de la clasificación olímpica, el equipo busca promover el curling en México y fomentar el interés de nuevas generaciones. Karla Knepper enfatiza la importancia de representar a México con orgullo y asegura que están plantando la semilla para el crecimiento continuo del deporte en el país.
Estas cinco mujeres no solo persiguen un sueño olímpico, sino que también están allanando el camino para que el curling crezca y florezca en México.






