
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 28 de diciembre del 2025.- La Administración Trump ha implementado nuevas restricciones a la inmigración en Estados Unidos, afectando a personas provenientes de 19 países. Esta medida, anunciada a través de un memorando de política del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) el 2 de diciembre, ha generado un debate considerable.
El gobierno ha suspendido todas las solicitudes de residencia permanente (green card) y ciudadanía para personas provenientes de países considerados de «alto riesgo». Estos países incluyen Venezuela, Cuba, Haití, Afganistán, Irán, Somalia, Sudán, Yemen, Birmania, Burundi, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Laos, Libia, Sierra Leona, Togo y Turkmenistán. Esta decisión se alinea con las prohibiciones de viaje previamente establecidas para estos mismos países como respuesta a un tiroteo contra dos soldados de la Guardia Nacional.
La Administración Trump justifica estas medidas bajo el argumento de proteger la seguridad nacional, calificando a los países afectados como de alto riesgo. El memorando no especifica cuándo se levantarán estas restricciones; la decisión queda en manos del director de la agencia, Joseph Edlow.
Estas restricciones son una extensión de las políticas migratorias implementadas por Trump, quien ya había anunciado la suspensión «permanente» de la inmigración de países del «tercer mundo» sin especificar cuáles.
El USCIS ha indicado que se realizará una revisión exhaustiva de todas las solicitudes de beneficios aprobadas para inmigrantes que ingresaron al país durante la Administración de Joe Biden. Esta revisión se ha motivado por el tiroteo de dos soldados de la Guardia Nacional por un sospechoso afgano, lo que ha intensificado el escrutinio hacia personas de los países afectados.
En un plazo de 90 días, el USCIS creará una lista priorizada de inmigrantes para revisión. Esto podría implicar una posible entrevista adicional y una nueva revisión de casos, remitiendo a las autoridades migratorias aquellos que se consideren necesarios.
Las políticas antimigratorias han sido una prioridad para Trump desde su primera campaña presidencial. Su retorno a la Casa Blanca ha intensificado la aplicación de leyes antimigratorias, incluyendo deportaciones masivas y el rechazo de solicitantes de asilo en la frontera.
La Asociación Americana de Abogados de Inmigración ha reportado la cancelación de ceremonias de juramento de nacionalidad y entrevistas para obtener la ciudadanía para personas de los países incluidos en la prohibición.
Estas acciones han generado preocupación entre defensores de derechos humanos y organizaciones pro-inmigrantes, quienes advierten sobre el impacto negativo en las comunidades afectadas y la posible violación de derechos fundamentales.






