
Por: La Redacción.
Ciudad Juárez, Chih., a 12 de marzo del 2026.- En un mensaje directo sobre la salud financiera de la frontera, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar aseguró que su administración seguirá transformando la infraestructura de Ciudad Juárez sin contratar un solo peso de deuda pública. Durante su rueda de prensa semanal, el edil destacó que este logro se mantiene incluso mientras el municipio «limpia el desorden» administrativo y fiscal dejado por administraciones pasadas.
Con una postura firme, Pérez Cuéllar comparó el ritmo de trabajo municipal con el del Gobierno del Estado, señalando que, a pesar de tener un presupuesto diez veces menor, Juárez ha logrado superar los récords de obra pública de cualquier administración anterior.
El alcalde reveló que el municipio no solo está construyendo, sino pagando deudas fiscales ajenas, como los impuestos no enterados del antiguo «Cerecito» (hoy CEMISSA). «Lamentablemente, como municipio nos toca pagar errores de otras administraciones», sentenció, tras recordar que el año pasado se tuvieron que desembolsar 100 millones de pesos por conceptos de mal timbrado de nómina e irregularidades en el ISR de periodos anteriores.
Uno de los puntos más críticos de la jornada fue el anuncio de un posible convenio con el Gobierno Federal para reducir una deuda fiscal de 116 millones de pesos a solo el 25% del total. Sin embargo, este beneficio para los juarenses se encuentra frenado por falta de voluntad política estatal.
«El Gobierno Federal ya está de acuerdo, pero el convenio requiere la aprobación del Gobierno del Estado. Ya lo platiqué con el Secretario de Hacienda, pero no hemos tenido la oportunidad de ver a la gobernadora», explicó Pérez Cuéllar, evidenciando el bloqueo administrativo que impide ahorrarle millones a la ciudad.
Desde una óptica política, el discurso del alcalde es una jugada de ajedrez. Al presumir obra sin deuda, se desmarca de la estrategia financiera estatal y posiciona a su administración como una «pagadora de culpas» del pasado. La transparencia en el manejo de la nómina y el ahorro de más de 80 millones de pesos en impuestos (si se firma el convenio) son medallas que Pérez Cuéllar colgará en su reporte de gestión, mientras la pelota queda en la cancha de la administración estatal para autorizar o negar este respiro financiero a Juárez.






