Por: La Redacción.

Teherán, Irán., a 29 de marzo del 2026.- La tensión en Oriente Medio ha alcanzado un punto de no retorno. Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, lanzó este domingo una advertencia que ha sacudido las cancillerías del mundo: las fuerzas de la República Islámica están «esperando» la llegada de tropas estadounidenses para «prenderles fuego» y castigar de forma definitiva a sus aliados regionales.

Esta declaración surge tras el despliegue de 2,500 marines estadounidenses en la región, entrenados para desembarcos anfibios, lo que Teherán interpreta como el preámbulo de una invasión terrestre.

La guerra, que ya suma más de 3,000 muertos en diversos frentes, ha dejado de ser un conflicto regional para convertirse en una crisis económica global. El control iraní sobre el Estrecho de Ormuz y la entrada de los rebeldes hutíes al Mar Rojo mantienen en jaque los suministros mundiales de petróleo, gas y fertilizantes.

«No sabemos en qué momento nuestras casas podrían ser atacadas», relata Razzak Saghir al-Mousawi, un civil de 71 años que huye hacia Irak, resumiendo el terror que se vive bajo los bombardeos constantes.

La escalada ha llegado a las aulas. Tras ataques israelíes contra centros de investigación iraníes, la Guardia Revolucionaria advirtió que considerará a las universidades de Israel y a las sucursales de universidades estadounidenses en Qatar y Emiratos Árabes (como Georgetown y NYU) como «objetivos legítimos» si no cesan las agresiones contra su infraestructura académica antes del mediodía de este lunes.

Mientras las amenazas suben de tono, Pakistán funge como sede de una reunión de emergencia entre los cancilleres de Arabia Saudita, Turquía y Egipto. El objetivo: abrir un diálogo directo entre Washington y Teherán que detenga la carnicería. Sin embargo, Irán ha rechazado el marco de paz de 15 puntos propuesto por EE. UU., calificándolo de «coerción».

Con información de AP.

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