Por: Redacción.

Ciudad de México., a 31 de marzo del 2026.- La Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, corre el riesgo de convertirse en un «escenario de represión». Así lo advirtió la organización Amnistía Internacional (AI) en su más reciente informe, donde urge a los gobiernos anfitriones y a la FIFA a garantizar la protección de aficionados, periodistas y comunidades locales.

A solo semanas de la inauguración, la ONG señala que las políticas migratorias «mortales y abusivas» de Estados Unidos, sumadas a la militarización de la seguridad en México, contrastan con el mensaje de unidad que busca proyectar el torneo.

El informe pone especial énfasis en el clima que se vive en EE. UU. bajo la administración de Donald Trump, destacando cifras alarmantes:

  • Récord de deportaciones: En 2025 se deportaron a más de 500,000 personas, una cifra que supera por mucho el aforo de cualquier estadio mundialista.
  • Cacería de migrantes: AI denuncia «detenciones arbitrarias y masivas» por parte de agentes armados del ICE y la patrulla fronteriza (CBP), advirtiendo que los aficionados podrían enfrentar perfiles raciales y redadas indiscriminadas.
  • Ciudades Sede en la mira: Houston, Dallas y Miami han sido señaladas por colaborar estrechamente con el ICE, lo que incrementa el riesgo para los visitantes extranjeros.

En el caso de nuestro país, la preocupación radica en el despliegue de 100,000 agentes de seguridad y militares para contener la violencia. Amnistía Internacional advierte que esto aumenta el peligro para quienes ejercen su derecho a la protesta.

Uno de los puntos críticos será el Estadio Azteca, donde colectivos de mujeres y madres buscadoras planean manifestaciones pacíficas durante el partido inaugural para exigir justicia por las desapariciones en el país.

Amnistía Internacional exige medidas urgentes para evitar un «resultado feo» en la belleza del juego:

  1. Garantizar la libertad de expresión dentro y fuera de los estadios.
  2. Frenar las redadas de inmigración en las sedes mundialistas.
  3. Proteger a la comunidad LGTBIQ+ y a periodistas de cualquier acoso o discriminación.

«Esta Copa Mundial ya no es el torneo de ‘riesgo medio’ que la FIFA determinó inicialmente», sentenció Steve Cockburn, directivo de AI, subrayando que la falta de planes claros de derechos humanos en la mayoría de las ciudades sede es alarmante.