
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 14 de abril del 2026.- Mientras en la capital del estado los discursos políticos se llenan de «avances sin precedentes» y aplausos mutuos por el Cuarto Informe de Gobierno dela Gobernadora panista María Eugenia Campos Galván, la realidad para los ciudadanos que transitan las carreteras de Chihuahua es muy distinta: un tarifazo que no se detiene y baches que no se reparan.
La diputada federal Greycy Durán puso el dedo en la llaga al denunciar desde su vehículo lo que calificó como un «golpe bajo» al bolsillo chihuahuense. Con el reciente incremento, la caseta Chihuahua-Cuauhtémoc disparó su costo a $155 pesos. Lo indignante no es solo el precio, sino la desproporción: se cobran casi 2 pesos por cada kilómetro recorrido en una rúa que dista mucho de ser una autopista de primer mundo.
«Queremos que nos expliquen por qué subió de nuevo… las carreteras no son las mejores», sentenció la legisladora, cuestionando el destino de los millonarios recursos que ingresan diariamente por concepto de peaje.
El reclamo es claro y directo contra la administración estatal: ¿Cómo se justifica un aumento cuando la infraestructura carretera presenta fallas evidentes? Para quienes viajan desde la Sierra Tarahumara o los productores que mueven sus mercancías, estos 8 pesos de aumento no son «un ajuste», son una barrera económica que encarece la vida de miles.
Mientras el Gobierno presume inversiones en otras áreas, el mantenimiento de las vías que ellos mismos concesionan parece quedar en segundo plano, convirtiendo el tránsito por el estado en un lujo que muchos ya no pueden costear.






