
Por: Estela Malka Ben-Ami
Washington, D.C., a 19 de abril del 2026.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura frente a la República Islámica de Irán, asegurando que su administración no cederá ante las amenazas de un nuevo cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, una vía por la que transita el 20% del petróleo mundial.
Desde el Despacho Oval, Trump fue tajante al afirmar que los líderes iraníes no tienen la capacidad de presionar a su gobierno. “Querían volver a cerrar el estrecho, como lo han hecho por años, pero no pueden chantajearnos”, sentenció el mandatario, minimizando el poderío militar actual del país persa al asegurar que Irán prácticamente se ha quedado sin Armada y Fuerza Aérea.
A pesar del tono fuerte, el mandatario mencionó que existen “conversaciones muy positivas” con Teherán, aunque aclaró que mantiene una postura firme. Trump incluso sugirió que lo ocurrido en Irán podría calificarse como un «cambio de régimen forzado» y no descartó reanudar bombardeos si no se llega a un acuerdo de paz antes del próximo miércoles, fecha en que expira el cese al fuego actual.
Mientras Trump afirma que los petroleros ahora se dirigen hacia las costas de Texas y Luisiana, las Fuerzas Armadas de Irán respondieron este sábado asegurando que han impuesto un “control estricto” sobre Ormuz. Fuentes de la agencia iraní Tasnim señalan que Teherán no ha aceptado nuevas negociaciones debido a las «exigencias excesivas» de Washington y al bloqueo naval estadounidense.
La tensión escala en un momento crítico, ya que Irán había anunciado la reapertura del paso estratégico, pero el bloqueo de EE. UU. e Israel continúa. Trump ha llegado a mencionar la posibilidad de entrar a territorio iraní para extraer uranio enriquecido, una propuesta que el gobierno persa ha negado rotundamente.






