Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 20 de abril del 2026.– La carretera Ojinaga-Chihuahua volvió a ser escenario de la ley del monte. En un hecho que refleja la absoluta vulnerabilidad de quienes transitan por las rutas del estado, un conocido ganadero y un miembro de la comunidad menonita, fueron despojados de su vehículo por sujetos armados a plena luz del día.

Los hechos se registraron a la altura del punto conocido como Chorreras. Según los primeros reportes, las víctimas viajaban con un remolque cuando fueron interceptadas por un comando que, tras encañonarlos, les obligó a desenganchar la carga para llevarse únicamente la unidad tipo pick-up.

Lo que resulta más alarmante es la «fachatez» —como se describe en los círculos locales— con la que operan estos grupos: el atraco ocurrió a escasos kilómetros de la caseta de vigilancia donde, supuestamente, la presencia de la Guardia Nacional y autoridades estatales debería garantizar el libre tránsito.

Tras el robo, las víctimas fueron abandonadas a la orilla de la carretera, mientras los delincuentes emprendían la huida por las brechas de la zona, terreno que conocen a la perfección. Aunque elementos de la Policía Estatal arribaron al lugar tras el reporte, el operativo de búsqueda resultó infructuoso, sumando un expediente más al archivo de la impunidad.

Este asalto ocurre apenas unas horas después de que se revelara la crisis de inseguridad que azota la Sierra y sus colindancias, confirmando que ni los sectores productivos ni las familias con arraigo en la entidad están a salvo. Hasta el momento, la unidad no ha sido recuperada y el gremio ganadero ha manifestado su indignación ante lo que consideran un «abandono total» de las rutas comerciales del estado.