Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 23 de abril del 2026.- Tras 14 años de ser considerados uno de los matrimonios más estables del espectáculo mexicano, la estructura de la familia D’Alessio-Puente enfrenta su prueba más amarga. En un encuentro reciente con la prensa, el líder de la banda Matute, Jorge D’Alessio, asumió una postura de vulnerabilidad poco común en la industria, declarándose el único responsable del distanciamiento con su aún esposa, Marichelo Puente.

Sin entrar en los detalles que han alimentado los tabloides, D’Alessio fue tajante al proteger la privacidad del detonante. “Ella absolutamente es una reina, el único culpable de esto fui yo”, afirmó el músico, blindando la integridad de Marichelo ante posibles especulaciones. Aunque los rumores de infidelidad han sobrevolado la separación, el intérprete ha optado por un discurso de introspección, sugiriendo que, en ocasiones, «el amor simplemente se gasta».

A pesar de la separación física y la nueva dinámica familiar, el marco legal sigue intacto. “Todavía no me divorcio”, recordó D’Alessio, dejando entrever que la puerta a una reconciliación no ha sido clausurada, sino puesta bajo el escrutinio del tiempo.

La prioridad de la pareja, según el cantante, se ha centrado en la salud emocional de sus tres hijos. Mediante una comunicación abierta y el apoyo de guía profesional, ambos han intentado que la transición sea lo menos disruptiva posible para los menores.

El discurso de Jorge D’Alessio trasciende el romanticismo para entrar en el terreno del respeto mutuo. Al definir su relación actual, el músico recordó que antes de los escenarios y el matrimonio, existió una amistad que hoy sirve como cimiento para su nueva realidad. “Si llegáramos a separarnos, seremos amigos toda la vida, porque además somos socios de por vida con tres hijos maravillosos”, concluyó.

Para una pareja que creció bajo el reflector de dos de las familias más mediáticas de México, este capítulo parece escribirse con una madurez que busca priorizar la paz por encima del escándalo.