Por La Redacción

Ciudad de México., a 9 de mayo del 2026.-  En un desenlace que marca un precedente en la recuperación de activos vinculados a la corrupción de alto nivel, la Fiscalía General de la República (FGR) consolidó la propiedad definitiva de la residencia de Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex. La mansión, ubicada en el exclusivo sector de Lomas de Bezares y valuada en 51.7 millones de pesos, ha sido declarada oficialmente bajo «extinción de dominio» tras años de litigios y amparos fallidos por parte de la defensa.

Para los fiscales federales, el inmueble no es solo una propiedad, sino la evidencia física de la trama de corrupción que desangró a la paraestatal. La justicia acreditó que la residencia fue adquirida con recursos de procedencia ilícita, específicamente con los sobornos que Lozoya recibió para asegurar que Pemex comprara, a un sobrecosto desproporcionado, la planta de fertilizantes Agronitrogenados.

La transacción, realizada durante el sexenio pasado, se ha convertido en el símbolo de la gestión de Lozoya, donde los intereses privados se sobrepusieron a la viabilidad financiera de la petrolera más importante de México.

El camino para que el Estado mexicano tomara posesión de la casa no fue sencillo. Inicialmente, una jueza de distrito había declarado improcedente la extinción de dominio, una decisión que puso en duda la capacidad de la FGR para retener bienes incautados. Sin embargo, un recurso de apelación y la resolución final del Primer Tribunal Colegiado en materia Civil del Primer Circuito cerraron la puerta a los intentos de Lozoya por recuperar el inmueble a través de juicios de amparo.

Si bien la confiscación de la propiedad representa un triunfo para la administración de Ernestina Godoy, críticos señalan que los 51 millones de pesos recuperados son apenas una fracción de los daños calculados por las operaciones de Agronitrogenados y el caso Odebrecht. La toma de la residencia en la alcaldía Miguel Hidalgo envía un mensaje político fuerte, pero deja abierta la pregunta sobre la recuperación integral de los miles de millones de pesos perdidos en la gestión de Lozoya.