
Por: La Redacción.
Ginebra., a 17 de mayo del 2026.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha encendido las alarmas internacionales al declarar el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. El anuncio surge tras la propagación del virus a zonas urbanas estratégicas y la confirmación de casos en la vecina Uganda.
A diferencia de brotes anteriores, la preocupación actual radica en que la cepa identificada es el virus Bundibugyo, para el cual no existen medicamentos ni vacunas aprobados hasta la fecha. Hasta el momento, en la provincia de Ituri se reportan 246 casos sospechosos y al menos 80 muertes, con una tasa de mortalidad que ronda el 50%.
El riesgo de una expansión descontrolada es alto. Se ha confirmado ya un caso en la capital del Congo, Kinshasa, en un paciente que viajó desde la zona del brote. Además, las autoridades de Uganda confirmaron el fallecimiento de un ciudadano congoleño en su territorio que dio positivo a las pruebas de laboratorio.
La OMS identificó tres puntos críticos de contagio:
- Bunia: Capital de la provincia de Ituri.
- Mongwalu y Rwampara: Importantes localidades mineras de oro con alta movilidad de trabajadores.
El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, advirtió que existe una «incertidumbre significativa» sobre el alcance real del brote. La crisis humanitaria y la inseguridad en la región, sumadas al flujo constante de personas entre fronteras, complican el rastreo de contactos y la aplicación de medidas de prevención.
A pesar de la gravedad, la OMS pidió a los países no cerrar fronteras ni restringir viajes comerciales, calificando estas medidas como decisiones basadas en el miedo y no en la ciencia. Por el contrario, instó a los gobiernos vecinos a reforzar la vigilancia sanitaria y establecer centros de operaciones de emergencia de inmediato.
El ébola, detectado por primera vez en 1976, se transmite por contacto directo con fluidos corporales y provoca hemorragias graves y fallo orgánico. En los últimos 50 años, este virus ha cobrado la vida de unas 15,000 personas en África.






