Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 1 de junio del 2026.- En medio de las tensiones institucionales entre el Gobierno del Estado y la Federación, el senador del PAN, Mario Vázquez Robles, hizo un llamado a cerrar filas en torno a la gobernadora María Eugenia Campos Galván. Durante un acto público de respaldo, el legislador calificó los recientes señalamientos contra la administración estatal como un «embate político» orquestado desde las filas de Morena.

Uno de los puntos centrales de la intervención de Vázquez Robles fue la controversia generada por la destrucción de un laboratorio de drogas. El senador minimizó las repercusiones legales al asegurar que dicha acción no constituye un ilícito y que cualquier duda sobre el procedimiento debe ser dirimida exclusivamente por las instancias judiciales correspondientes, como la Fiscalía General de la República (FGR).

«El tema que está ahí subyacente tendrá que resolverse vía las autoridades respectivas», declaró el legislador, marcando una distancia entre la gestión estatal y las acusaciones que han surgido tras el operativo.

En un movimiento para fortalecer la narrativa de su partido, Vázquez Robles realizó una comparativa directa con la situación política en Sinaloa. Mientras que la gobernadora de Chihuahua enfrenta cuestionamientos por acciones operativas, el senador advirtió que en Sinaloa se atraviesa una crisis de distinta índole, al señalar la existencia de una «estructura criminal» presuntamente vinculada al poder público.

«Ahí no se acusa solamente a un gobernador, sino a una estructura criminal completa que gobierna en detrimento del pueblo. Los chihuahuenses no queremos eso», sostuvo.

Más allá del caso específico, Vázquez Robles aprovechó el foro para arremeter contra la estrategia política de Morena. El senador afirmó que el partido en el poder ha utilizado su mayoría legislativa para concentrar facultades y debilitar los contrapesos democráticos, lo que, a su juicio, ha propiciado un escenario de impunidad y el fortalecimiento de grupos delictivos a nivel nacional.

Con este posicionamiento, el sector panista en Chihuahua busca cerrar filas ante la presión federal, enviando un mensaje de unidad interna bajo la consigna de respaldar a la Gobernadora «hasta donde tope».