
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 1 de junio del 2026.- En una dura crítica a la actual administración federal, el diputado Arturo Medina Aguirre, coordinador de la bancada del PRI en el Congreso del Estado de Chihuahua, denunció que el reciente evento de la Cuarta Transformación, organizado con motivo del inicio del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, desvirtuó su propósito institucional para convertirse en un foro de defensa política y confrontación.
Para Medina Aguirre, el evento fue el escenario donde el oficialismo dejó claras sus prioridades. El legislador priista no escatimó en señalamientos, afirmando que el mitin fue utilizado específicamente para «defender públicamente a Rocha Moya y a la narcopolítica», lo cual, a su juicio, confirma una postura que se mantenía oculta. «Por fin se quitaron la máscara», sentenció el diputado.
El coordinador parlamentario expresó su decepción ante la actuación de la presidenta, de quien dijo haber esperado una postura «más responsable». Según Medina Aguirre, el uso de un espacio público —que debería representar a la pluralidad de los mexicanos— para denostar voces disidentes es una señal de alerta sobre el rumbo del país.
«Hubiera esperado una postura más responsable de la presidenta, que se comprometiera a dejar de imprimir objetivos electorales al trabajo de las instituciones de procuración de justicia, pero no; todo lo que hizo fue proteger, desde el poder, a los políticos coludidos con el crimen que tiene de rodillas a nuestro país», enfatizó Medina Aguirre.
El priista fue más allá y cuestionó la ética en el manejo del erario. Medina reprochó que el oficialismo haya «desdibujado la frontera entre gobierno y partido», utilizando recursos de todos los mexicanos para impulsar intereses electorales y silenciar a la oposición.
En sus declaraciones, el legislador calificó la gestión de la 4T como «descarada» y «antidemocrática»: «Gastan el dinero del pueblo e invierten los esfuerzos del gobierno en la antidemocrática tarea de callar voces disidentes, defender criminales e idolatrar a sus líderes como si fueran dioses».
Finalmente, Arturo Medina Aguirre subrayó que México atraviesa un momento crítico en seguridad y división social. Advirtió que, mientras el país enfrenta desafíos profundos, el oficialismo insiste en fortalecer una «narrativa de confrontación».
Medina Aguirre cerró su posicionamiento exigiendo una reorientación del gobierno: «México necesita instituciones imparciales y gobiernos enfocados en resolver los problemas de la ciudadanía, no en proteger intereses partidistas».






