
Por: La Redacción.
Ginebra., a 3 de junio del 2026.- El Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño ha condenado enérgicamente el decreto número 18 sobre derecho de familia, promulgado recientemente por las autoridades talibanes en Afganistán, el cual permite el matrimonio con menores de edad bajo esquemas arreglados por familiares.
Uno de los puntos más críticos de la normativa es la disposición que interpreta el silencio de una niña al alcanzar la pubertad como una forma de consentimiento para contraer matrimonio.
Ante esto, el Comité ha señalado que la pubertad no puede ser considerada un requisito legal para la mayoría de edad ni para la capacidad de contraer nupcias, calificando la medida como totalmente incompatible con la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989.
Los 18 expertos independientes que integran el Comité han advertido que el matrimonio infantil —práctica en la que al menos una parte es menor de 18 años— constituye una forma de matrimonio forzado, ya que los menores carecen de capacidad para brindar un consentimiento libre e informado. Las principales afectaciones denunciadas incluyen:
- Violencia y explotación: Las menores quedan expuestas a mayores riesgos de violencia, así como a embarazos precoces y forzados.
- Impacto educativo: La medida perpetúa la interrupción de la educación, sumándose a las prohibiciones previas que impiden a las niñas acceder a estudios secundarios y superiores.
- Desigualdad: La normativa profundiza la pobreza y la desigualdad en el país al debilitar la futura participación económica y social de las mujeres.
La ONU ha manifestado su profunda preocupación no solo por este decreto, sino por un patrón más amplio de medidas discriminatorias que desmantelan las leyes previas de protección a la mujer en Afganistán. Este reglamento es visto por organizaciones internacionales como un paso hacia la institucionalización de restricciones basadas en el género, mediante la codificación de interpretaciones radicales en el sistema legal estatal.
Finalmente, el Comité ha instado al régimen talibán a derogar de inmediato estas medidas, advirtiendo que cualquier marco jurídico que normalice o facilite uniones con menores de edad constituye una violación grave de los Derechos Humanos que menoscaba la dignidad inherente de las niñas afganas.






