
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 17 de julio de 2026.- Ante la filtración de audios que involucran a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, en una supuesta negociación con una agencia extranjera, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, reaccionó este jueves con un mensaje de confrontación directa hacia el Gobierno Federal y la administración morenista.
Sin embargo, el discurso de la mandataria panista no pasó desapercibido por analistas políticos, quienes advierten una estrategia de «espejo»: utilizar un escándalo ajeno para intentar limpiar su propia imagen, especialmente ante las persistentes críticas y cuestionamientos sobre el caso conocido mediáticamente como «CIA Gate».
En su mensaje, Campos Galván calificó la situación de Baja California como una «traición a la patria», acusando a la gobernadora morenista de ofrecer información de seguridad nacional a cambio de impunidad ante investigaciones estadounidenses.
Bajo una postura de firmeza, la gobernadora de Chihuahua se desmarcó de cualquier señalamiento internacional: «Yo no tengo nada que ocultar ni tengo cargos en mi contra en Estados Unidos», afirmó, utilizando esta declaración como eje central para contrastar su gestión con la de sus opositores.
Si bien Campos Galván exige al Gobierno Federal que «rompa el pacto con el crimen» y deje de utilizar a Chihuahua para «limpiar el nombre de Morena», diversos sectores políticos perciben en su discurso una maniobra para evadir el escrutinio sobre su propia administración.
Para la gobernadora, las críticas vertidas contra ella desde el centro del país son meras «maromas discursivas» y «cortinas de humo». No obstante, al señalar a figuras como Rocha Moya y mencionar el caso del piloto de «El Mayo» Zambada, Campos Galván desplaza la conversación pública lejos de los cuestionamientos que pesan sobre su propio gabinete en el ámbito federal y estadounidense, trasladando la responsabilidad de la crisis de inseguridad exclusivamente hacia el partido en el poder.
La mandataria chihuahuense concluyó su mensaje con un exhorto a la ciudadanía: «A los chihuahuenses… les pido: no soltemos este tema. Sigamos exigiendo. La memoria es la principal arma contra la impunidad».
Irónicamente, ese mismo llamado a la memoria es el que hoy utiliza la oposición y diversos observadores políticos para recordar que, mientras Campos Galván exige justicia y transparencia en Baja California, en Chihuahua sigue pendiente una explicación clara sobre el «CIA Gate», un tema que, lejos de cerrarse, parece haber sido el catalizador para que la gobernadora endureciera su discurso contra Palacio Nacional.
La confrontación entre ambos frentes políticos promete intensificarse en las próximas semanas, dejando en el centro del debate la pregunta de si la transparencia que se exige a los demás es la misma que se aplica en casa.






