
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 14 de septiembre del 2026.- En un intento por frenar el repliegue político que ha sufrido en los últimos años y frente al inicio de un nuevo proceso electoral, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) puso en marcha su Jornada Nacional de Afiliación de manera simultánea en las 32 entidades del país. Desde Baja California, el coordinador nacional de Afiliación y Registro Partidario (CNARP), el diputado José Luis Villalobos, fijó como meta prioritaria la reactivación de la estructura de tierra para alcanzar una cobertura total en el mapa electoral.
Respaldada por la dirigencia nacional encabezada por Alejandro Moreno, la estrategia busca actualizar un padrón mermado por las derrotas electorales encadenadas y los procesos de desbandada. Durante el banderazo de salida, realizado en un formato descentralizado desde domicilios particulares en Ensenada junto a la dirigencia estatal de Álvaro Aldrete y liderazgos locales, la cúpula priista reconoció los estragos del desgaste partidista.
Para cumplir con los criterios de certeza jurídica exigidos por la autoridad electoral, el partido implementó un sistema digital de registro que opera mediante un formato único, la credencial para votar y validación de datos.
Según explicó Villalobos, el software fue diseñado para operar incluso sin conexión permanente a internet —permitiendo capturar información fuera de línea y sincronizarla posteriormente—, una solución tecnológica dirigida a facilitar la afiliación en zonas apartadas. No obstante, el reto central para el tricolor no radica en la operatividad de la aplicación, sino en la capacidad real de convencer a la ciudadanía para integrarse a sus filas en un escenario donde las siglas históricas arrastran un fuerte rechazo social.
El plan del CEN del PRI contempla metas específicas: superar las 3 mil nuevas afiliaciones por estado y lograr la presencia de militantes en el 100 por ciento de las secciones electorales del país.
El desafío operativo es monumental. Actualmente, el Instituto Nacional Electoral (INE) tiene contabilizadas 74 mil 290 secciones electorales en todo el territorio nacional. En el caso específico de Baja California, el partido reconoce presencia en más de 1,300 secciones y un enfoque activo en más de 400, con el objetivo declarado de recuperar 10 mil militantes en el corto plazo.
Si bien la reconexión territorial y el rediseño de las estructuras seculares son pasos indispensables para cualquier fuerza política que aspire a la competitividad, la cruzada nacional del PRI enfrenta una profunda prueba de credibilidad. La urgencia por inflar las cifras de militancia choca con la realidad de un partido que ha perdido gubernaturas, congresos locales y bastiones históricos.
Para los analistas políticos, el éxito de esta jornada no se medirá en la cantidad de formatos recopilados mediante una aplicación móvil, sino en la capacidad del tricolor para ofrecer una oferta opositora atractiva que rompa con la percepción ciudadana de obsolescencia y distanciamiento social, transformando la filiación de papel en una maquinaria electoral con verdadera fuerza territorial.






