
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 17 de septiembre del 2026.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, envió un oficio formal a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, para solicitarle un encuentro institucional en la Torre Centinela de Ciudad Juárez, en el marco de su informe de gobierno programado para el sábado 19 de septiembre.
La petición de Campos Galván contrasta fuertemente con la postura de confrontación y las reiteradas descalificaciones que la mandataria estatal ha emitido contra el Ejecutivo federal, a quien ha señalado públicamente con calificativos de alta gravedad sin que medie disculpa o rectificación de por medio.
La titular del Ejecutivo estatal ha sostenido una campaña de descalificaciones contra la administración federal, catalogándola de manera reiterada en espacios mediáticos bajo términos severos como «narcogobierno» y «gobierno de la muerte», además de acusarla presuntamente de encubrimiento.
Estas tensiones escalaron a raíz de las carpetas de investigación abiertas por la Fiscalía General de la República (FGR) en torno a la presencia de agentes de la CIA en territorio chihuahuense. Asimismo, Campos Galván figuró previamente como la única gobernadora del país en ausentarse del segundo informe de la presidenta Sheinbaum en Palacio Nacional.
En la misiva enviada, bajo la premisa de que «la relación entre la Federación y los estados se fortalece cuando hay cercanía, diálogo y respeto», la mandataria estatal solicita abordar asuntos estratégicos de la región norte, tales como la gestión hídrica frente al Tratado de Aguas de 1944, la problemática del gusano barrenador y la participación en la Mesa Estatal de Seguridad —un espacio institucional al cual, de acuerdo con los registros operativos, la gobernadora suele registrar ausencias recurrentes cercanas al 70%.
Por lo anterior, esta solicitud de acercamiento expone una compleja dualidad en la diplomacia política entre el estado y la federación. Por un lado, se busca la interlocución directa y la foto institucional con la máxima autoridad del país para tratar temas apremiantes de la agenda fronteriza y productiva de Chihuahua; por el otro, se sostiene una narrativa de confrontación discursiva orientada a la polarización partidista. La efectividad de esta repentina apuesta por el diálogo dependerá de la capacidad de ambas administraciones para trascender los desencuentros políticos y priorizar la gobernabilidad por encima de las disputas ideológicas.






