Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 5 de abril del 2026.- En una escalada de hostilidades que roza el conflicto abierto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó sus redes sociales este domingo de Pascua para lanzar una amenaza directa y cargada de epítetos contra la soberanía de Irán. El mandatario advirtió que, de no reabrirse el Estrecho de Ormuz, el ejército estadounidense procederá a destruir centrales eléctricas y puentes estratégicos el próximo martes.

Lejos del protocolo diplomático, Trump se dirigió a las autoridades iraníes con insultos como «bastardos» y «cabrones locos», advirtiendo que, de ignorar su demanda, «vivirán en el infierno». Esta retórica no solo tensa la cuerda en una región ya devastada por ataques previos de la coalición EE.UU.-Israel, sino que pone en el punto de mira objetivos civiles, lo que analistas internacionales consideran una violación a las convenciones de guerra.

El presidente fijó el martes a las 8:00 PM (hora del Este) como el plazo fatal. Según declaraciones previas al Wall Street Journal, el objetivo es forzar la apertura de la ruta marítima vital para el crudo mundial, que Teherán mantiene cerrada tras un mes de ofensivas militares en su contra. «El martes será el Día de las Centrales Eléctricas y el Día de los Puentes… ¡No habrá nada igual!», sentenció Trump en su red Truth Social.

La amenaza se produce tras el rescate de dos pilotos estadounidenses derribados en territorio persa, evento que Trump utilizará como eje de una rueda de prensa programada para este lunes en el Despacho Oval.

Mientras el mundo observa con alarma, la pregunta queda en el aire: ¿Es esta una estrategia de presión extrema para negociar, o el anuncio formal de una ofensiva que dejará a millones de civiles sin servicios básicos? En el búnker de Chihuahua Minuto a Minuto, seguiremos el pulso de esta crisis que amenaza con una disrupción energética sin precedentes.