Por: Estela Malka Ben-Amí

Washington, D.C., a 4 de abril del 2026.- El costo humano de la operación «Furia Épica» en Medio Oriente ha tomado un tinte binacional. El Pentágono confirmó este sábado que, dentro del saldo de 365 militares heridos en el conflicto contra Irán, se encuentran al menos cuatro soldados de nacionalidad mexicana que sirven en las filas del Ejército estadounidense.

El Sistema de Análisis de Bajas de la Defensa (DCAS) detalló además que existen otros tres efectivos de origen hispano con heridas de combate, cuyas nacionalidades específicas aún están por confirmarse. Estas cifras se suman a los 13 fallecidos (siete del Ejército y seis de la Fuerza Aérea) reportados oficialmente hasta el momento.

A pesar de que el presidente Donald Trump aseguró recientemente haber «paralizado» a la milicia iraní y destruido su capacidad aérea, la realidad en el terreno de batalla cuenta una historia distinta. El uso estratégico de drones por parte de Teherán ha logrado vulnerar las defensas estadounidenses, causando bajas constantes que no estaban en el guion del republicano.

«Durante las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra», sentenció Trump, fijando un ultimátum de 48 horas para la reapertura del Estrecho de Ormuz bajo la amenaza de desatar «todo el infierno».

Cabe destacar que este reporte de bajas aún no incluye los incidentes ocurridos el viernes 4 de abril, donde un avión de combate estadounidense fue derribado en territorio enemigo. Mientras las labores de búsqueda continúan para localizar a un tripulante desaparecido, la tensión internacional escala a niveles críticos ante el vencimiento del plazo fijado por la Casa Blanca.