
Por: Redacción
Saltillo, Coah., a 8 de junio del 2026.- Con el 81.98 por ciento de los votos computados por el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la coalición encabezada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se perfila para obtener una victoria contundente en la elección legislativa de Coahuila. El bloque priísta, en alianza con Unidad Democrática de Coahuila (UDC), se encamina a ganar la totalidad de los 16 distritos de mayoría relativa, asegurando el control absoluto del próximo Congreso estatal.
Al corte de las 22:30 horas, el PRI registraba un 55.22 por ciento de la votación, superando significativamente a la coalición Morena-PT, que alcanzó el 25.96 por ciento. La jornada dejó dos hechos políticos relevantes:
- El colapso del PAN: Tras decidir contender en solitario, el Partido Acción Nacional obtuvo menos del 3 por ciento de los sufragios, quedando fuera de la asignación de diputaciones de representación proporcional, en lo que representa uno de sus peores resultados históricos en la entidad.
- La irrupción de Nuevas Ideas: El partido estatal, en su debut electoral, superó el 5.8 por ciento de los votos, posicionándose por encima de fuerzas políticas consolidadas.
La participación ciudadana se situó en aproximadamente el 50 por ciento del padrón electoral, en una jornada caracterizada por ser la única contienda estatal del país este año.
A pesar de que las autoridades electorales calificaron la jornada como mayormente tranquila, el proceso estuvo marcado por un fuerte intercambio de acusaciones entre las fuerzas políticas nacionales.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, denunció lo que calificó como una «elección de Estado». Según la líder nacional de la 4T, el PRI implementó un esquema de coacción del voto mediante el uso de códigos QR y plataformas digitales para verificar el sentido del sufragio a cambio de pagos. Asimismo, se reportaron denuncias por presunta compra de votos en inmuebles identificados como «casas amigas» y roces con la policía estatal en la región Carbonífera.
En respuesta, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, desestimó las acusaciones y atribuyó el triunfo al respaldo ciudadano hacia la gestión del gobernador Manolo Jiménez Salinas, centrada en la seguridad y la estabilidad económica. El líder priísta calificó la elección como transparente y afirmó que la ciudadanía optó por la continuidad frente a las propuestas de la oposición.
El Congreso entrante, compuesto por 25 integrantes —16 de mayoría y nueve de representación proporcional—, tendrá el reto de iniciar sus funciones bajo el peso de estas denuncias y la consolidación del dominio priísta en la entidad.






