Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 27 de marzo del 2026.-  En el Cine Rejón, el tiempo no se mide en segundos, sino en asombros. El murmullo de cien niños de la primaria Club de Leones 2327 llena la sala, pero no es el ruido común de un recreo; es la expectativa de quien está a punto de viajar al pasado sin despegarse de su asiento.

La función comienza. No hay grandes pantallas ni efectos digitales de última generación. Hay algo más poderoso: teatro guiñol. Detrás del teatrino, los personajes cobran vida para contar una historia que huele a papel antiguo y a batallas ganadas: la de los archivos que custodian nuestra identidad.

La fecha no es casualidad. Apenas ayer se conmemoraron los 160 años de aquella Batalla de Chihuahua de 1866, esa que le tatuó a nuestra capital el título de «Ciudad Heroica». Hoy, esos mismos relatos de valentía bajan de los estantes del Archivo Municipal para transformarse en diálogos de títeres.

Bajo el título “Pequeños Viajeros, Guardianes de la Historia”, los estudiantes de cuarto y quinto grado descubrieron que los archivos no son bodegas de papeles empolvados, sino el cofre donde se guarda la verdad. Entre risas y dinámicas de preguntas, los niños aprendieron conceptos que a los adultos a veces nos quedan grandes: transparencia y protección de datos.

En la primera fila, figuras como la presidenta del DIF Municipal, Karina Olivas, el alcalde suplente Xavier Chavira y el cronista de la ciudad, el profesor Rubén Beltrán Acosta, observaban cómo las nuevas generaciones abrazaban la cultura archivística. Fue un homenaje adelantado al Día Nacional del Archivista (este 27 de marzo), reconociendo a quienes, en el silencio de las bóvedas, mantienen encendida la lámpara de nuestra memoria colectiva.

Al final de la obra, los pequeños salieron del cine con una misión clara. Ya no son solo estudiantes; ahora son «guardianes». Porque, como bien se dijo en el evento, la historia de Chihuahua no solo vive en los libros de texto; vive en cada documento resguardado y, desde hoy, en la mirada curiosa de estos niños que saben que conocer su pasado es la única forma de vigilar su presente.