
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 3 de noviembre del 2026.- El conflicto familiar entre Brad Pitt y sus hijos sumó un nuevo revés en el plano legal luego de que el Tribunal Superior de Los Ángeles autorizara formalmente el cambio de nombre de Vivienne Jolie. Con la resolución emitida por la jueza Virginia Keeny, la joven de 18 años eliminó oficialmente el apellido de su padre de sus registros, pasando a llamarse legalmente Vivienne Marcheline Jolie.
La solicitud judicial, presentada el pasado 20 de julio —apenas ocho días después de que alcanzara la mayoría de edad—, argumentó motivos personales estrictos. Sin embargo, esta decisión jurídica ratifica una postura pública que Vivienne había adoptado con anterioridad, como ocurrió en mayo de 2024, cuando figuró únicamente como “Vivienne Jolie” en los créditos del musical de Broadway The Outsiders, proyecto en el que colaboró junto a su madre, Angelina Jolie.
Con este fallo, Vivienne se convierte formalmente en la cuarta hija de la expareja en retirar el apellido Pitt de su documentación oficial. El precedente inicial lo marcó Shiloh, quien inició el trámite legal al cumplir la mayoría de edad en mayo de 2024, un camino que posteriormente siguieron Maddox y Zahara para consolidar su identidad bajo el apellido materno.
A este grupo se suman los casos de sus otros hermanos en el plano informal: Knox omite el apellido paterno en el ámbito académico, mientras que Pax mantiene un distanciamiento público prolongado, aunque sin registros de procedimientos legales formales.
Esta modificación legal ocurre en un escenario marcado por la prolongada batalla jurídica entre los actores. El divorcio de Jolie y Pitt concluyó formalmente en diciembre de 2024, tras ser declarados solteros en 2019 y arrastrar ocho años de litigios ininterrumpidos desde su separación inicial en 2016.
No obstante, la disolución del vínculo matrimonial no puso fin a los conflictos entre ambos; las disputas patrimoniales continúan vigentes en los tribunales en torno a la propiedad y control del viñedo francés Château Miraval.
Desde una perspectiva crítica, el caso de los hijos de Brad Pitt e Isabella Jolie pone de manifiesto cómo los conflictos conyugales de alto perfil trascienden el ámbito privado para convertirse en eventos de escrutinio público masivo. La decisión sistemática de los jóvenes por desvincularse legalmente del apellido paterno no solo refleja la profundidad del distanciamiento afectivo e intrafamiliar, sino también el costo emocional que implican años de litigios mediáticos y judiciales. En este escenario, los tribunales se han convertido en el terreno donde la autonomía de los hijos y la reconfiguración de su identidad familiar encuentran cauce frente a dinámicas parentales severamente fracturadas.






