
Por: Redacción.
Chihuahua, Chih., a 9 de julio de 2026 — El senador Juan Carlos Loera de la Rosa descalificó las campañas críticas impulsadas por el Partido Acción Nacional (PAN) contra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), calificándolas como un ataque político que vulnera el trabajo del personal de salud. El legislador enmarcó esta disputa como una diferencia ideológica fundamental sobre la gestión de los servicios públicos en el país.
Para el senador, la postura del PAN responde a una preferencia histórica por los servicios privados y a una estrategia de debilitamiento contra las instituciones estatales. Loera afirmó que, mientras su movimiento busca el rescate y fortalecimiento de dichas instituciones, la dirigencia panista utiliza al IMSS como un blanco de ataques con fines electorales.
El legislador exigió respeto para los más de 21,700 trabajadores de la institución en el estado, argumentando que las críticas a la gestión afectan directamente la moral y el reconocimiento del personal médico, de enfermería y administrativo.
En respuesta a los cuestionamientos, el legislador presentó indicadores operativos correspondientes al año 2025 para respaldar la relevancia del instituto en la entidad:
- El sistema atiende a 3,214,717 derechohabientes, 1,518,628 familiares asegurados y 227,640 familiares de pensionados.
- Se otorgaron 5,917,376 servicios, destacando 3,974,776 consultas de medicina familiar, 682,693 urgencias, 68,834 cirugías y 12,423 partos.
- El IMSS gestiona 859 plazas en guarderías y administra las pensiones de 283,861 personas.
Al cerrar su intervención, el senador Loera cuestionó la legitimidad de las críticas del PAN, emplazando a dicho instituto político a rendir cuentas sobre las carencias del sistema de salud estatal. El legislador señaló deficiencias operativas y de insumos en áreas clave, tales como:
- Pensiones Civiles del Estado.
- El surtimiento de medicamentos en la red estatal.
- La operatividad de servicios en el Hospital de la Mujer y el Hospital Infantil.
Loera De la Rosa concluyó su postura instando a que el debate sobre la salud pública sea despolitizado, enfatizando que los resultados operativos de la institución, sostenidos por el personal médico, deben prevalecer sobre la contienda partidista.






