
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Ciudad Juárez, Chih., 20 de marzo de 2026.- La muerte de Eitan Daniel, un pequeño de apenas un año y seis meses de edad, ha desatado una ola de indignación y dolor en la frontera tras revelarse los atroces detalles de su fallecimiento y el entorno de violencia en el que vivía. El caso, que ya se encuentra en manos de la Fiscalía General del Estado (FGE), ha llevado al Presidente Municipal, Cruz Pérez Cuéllar, a declarar que «este crimen no quedará impune».
El cuerpo de Eitan fue localizado dentro de un costal en un predio baldío a la altura del kilómetro 26 de la carretera a Casas Grandes, en la zona conocida como «Los Kilómetros». La necropsia de ley reveló una realidad brutal: el menor murió por un traumatismo craneoencefálico, pero su cuerpo presentaba huellas de desnutrición severa y lesiones antiguas que sugieren que el niño solía estar amarrado.
Las investigaciones, apoyadas en el análisis de cámaras de seguridad y el testimonio de un conductor de plataforma, llevaron a la captura de cinco familiares cercanos:
- La madre: Señalada como la principal responsable material. Las autoridades indican que ella misma habría trasladado el cuerpo en un costal utilizando transporte público para abandonarlo en el desierto.
- Padre, abuela y bisabuela: Detenidos por su presunta relación con el crimen bajo cargos de encubrimiento y omisión de cuidados.
Se informó que Eitan nació con una discapacidad, condición que, lejos de generar cuidados, aparentemente agravó el entorno de abusos que recibía. Durante los operativos, las autoridades lograron rescatar a un hermano de la víctima, de dos años de edad, quien quedó bajo resguardo del DIF para su protección.
Durante la Mesa de Seguridad, el alcalde Pérez Cuéllar calificó el suceso como «terrible y dramático». «No hay manera de prevenir algo así; ni siquiera se puede imaginar que llegue a pasar», expresó el edil, mientras reafirmaba que los tres niveles de gobierno están coordinados para que el castigo sea ejemplar.
En redes sociales, la comunidad juarense ha volcado su rabia y tristeza bajo el lema #JusticiaParaEitan, exigiendo que el peso de la ley caiga no solo sobre los autores materiales, sino sobre quienes permitieron que el pequeño viviera un calvario en silencio.






