Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 22 de abril del 2026.- En las profundidades escarpadas del municipio de Morelos, donde la Sierra Madre Occidental impone su propia ley, el desmantelamiento de un complejo industrial de drogas sintéticas ha abierto una grieta en la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Lo que inició como un operativo local se ha revelado como el desmantelamiento de un bastión estratégico de Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, uno de los diez fugitivos más buscados por el FBI y objetivo prioritario de la administración de Donald Trump.

El operativo, ejecutado el pasado 17 de abril, no fue producto del azar. Según informes de inteligencia obtenidos por este medio, el complejo de seis laboratorios —distribuidos en un área de 850 metros cuadrados en la comunidad de El Pinal— operaba con una sofisticación técnica que permitía la producción masiva de fentanilo y metanfetaminas. La ubicación no era casual: los límites entre Chihuahua y Sinaloa ofrecían el refugio perfecto contra la vigilancia convencional, pero no contra los ojos electrónicos de Washington.

Fuentes cercanas a la investigación confirman que el uso de drones y tecnología de vigilancia aérea de última generación precedió a la incursión terrestre. Este despliegue de tecnología extranjera ha puesto bajo la lupa la figura de Meza Flores, quien tras la caída de los Beltrán Leyva, consolidó su propia organización transnacional, desafiando incluso la hegemonía de las facciones tradicionales del Cártel de Sinaloa.

La verdadera pólvora política de este hallazgo no reside solo en las toneladas de químicos asegurados, sino en la presencia de personal estadounidense —presuntamente de la CIA— durante la redada. Mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha confirmado la participación de funcionarios del vecino país y ordenado una investigación por la falta de notificación al Gobierno Federal, en Chihuahua el discurso es divergente.

Aclara Jauregui muerte de estadounidenses en la Sierra; asegura que “pasaban por ahí” tras golpe a narcolaboratorio

El fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, ha mantenido una postura de distanciamiento, asegurando que los agentes estadounidenses se encontraban a «seis horas de distancia» del punto de contacto. Sin embargo, la precisión quirúrgica del operativo y el uso de inteligencia previa apuntan a una colaboración binacional que, aunque efectiva en el terreno táctico, ha generado un cortocircuito en el protocolo de soberanía nacional.

La inclusión de Meza Flores en la lista de los diez más buscados en febrero de 2025, apenas un mes después de la investidura de Donald Trump, marcó el inicio de una cacería sin precedentes. Con una recompensa de 5 millones de dólares sobre su cabeza, «El Chapo Isidro» ha visto cómo su estructura familiar y operativa es asediada: desde el abatimiento de «El Pichón» en Choix hasta la captura de su padre, «Sagitario», en Culiacán.

El desmantelamiento en la Sierra Tarahumara representa el golpe más significativo a su capacidad de producción en territorio chihuahuense, dejando al descubierto que, en la guerra contra el fentanilo, las fronteras estatales y nacionales son cada vez más porosas ante la presión de la Casa Blanca.

Casa Blanca tacha de “indolente” a Sheinbaum tras muerte de agentes de la CIA en Chihuahua