
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Ciudad de México., a 3 de abril del 2026.- Mientras el Gobierno Federal califica de “tendencioso” el escrutinio internacional, los datos del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU, actualizados a marzo de 2026, dibujan una realidad devastadora: México no solo encabeza la lista de desapariciones a nivel global, sino que el sistema de justicia parece haberle dado la espalda a las víctimas.
De acuerdo con el informe CED/C/30/2, México es el país con más solicitudes de «Acción Urgente» en el mundo, acumulando 819 casos activos. Superamos por mucho a naciones con conflictos bélicos declarados como Irak o Colombia. Esto no es solo una cifra; son 819 familias que han tenido que acudir a instancias internacionales ante la parálisis de las fiscalías locales.
Lo que más duele de este informe es la mutación del crimen. Solo en los últimos seis meses (septiembre 2025 – febrero 2026), la ONU detectó que:
- El 35% de las nuevas víctimas son mujeres y niñas.
- Casi el 20% son menores de edad. La desaparición en México ya no es solo un tema de «ajuste de cuentas» entre bandas; es un ataque sistemático contra los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.
El informe es contundente al señalar que la «paz» prometida no ha llegado. Existen indicios fundados de la participación de agentes estatales —incluyendo menciones a la Guardia Nacional y policías municipales— en la sustracción de personas. La ONU advierte que, en estados como Guanajuato y Jalisco, uniformados han sido señalados por testigos como los responsables de «levantones» que terminan en el silencio eterno.
Para la ONU, la violación al derecho humano a la vida se extiende a quienes buscan. El reporte documenta un aumento en las amenazas y represalias contra colectivos de madres buscadoras, quienes no solo enfrentan la ausencia de sus hijos, sino el acoso de quienes quieren enterrar la verdad.
Mientras el Comité de la ONU solicita «urgentemente» que la Asamblea General intervenga para ayudar a México a frenar este horror, la respuesta oficial ha sido el rechazo. Para las familias que escarban la tierra con sus propias manos en Chihuahua y en todo el país, el mensaje es claro: la política pesa más que la justicia.
Fotografia generada con IA con respeto al dolor de las madres buscadoras y sus hijos, como una exigencia al dolor que viven a raíz de la desaparición…
Informe de la ONU👇






