Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 16 de julio del 2026.- En el marco del debate legislativo sobre el financiamiento para la construcción del Boulevard Luis H. Álvarez (Poniente 5), la diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Joss Vega, lanzó un llamado público a sus homólogas de la bancada de Morena para concretar un acercamiento directo con el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza.

La legisladora panista puso en duda la consistencia de la postura opositora, al señalar que, si bien diversas diputadas han manifestado públicamente estar a favor de la infraestructura que la capital requiere, han evitado los espacios de interlocución directa con el Ejecutivo municipal.

«Si dicen sí a la infraestructura y sí al Poniente 5, también deben decir sí a reunirse con el alcalde Marco Bonilla para que les responda puntualmente todas las dudas que han planteado», sentenció Vega durante su intervención.

Para la diputada, el hecho de que las dudas se planteen únicamente a través de la vía escrita —un recurso parlamentario válido— resulta insuficiente frente a la posibilidad de un debate técnico presencial. Vega subrayó que la apertura del alcalde para sostener dicha reunión es una oportunidad que, de ser ignorada por la oposición, podría interpretarse como una postura más política que técnica.

La postura de Joss Vega coloca a las legisladoras de Morena en una encrucijada mediática: aceptar el diálogo con el alcalde implica validar la estrategia de comunicación del Gobierno Municipal, mientras que continuar con los cuestionamientos por escrito refuerza la narrativa del PAN sobre una oposición que busca «obstaculizar» en lugar de «construir».

Si bien la diputada panista enfatizó que las dudas de la oposición son «legítimas», dejó claro que el costo de no asistir a estas mesas técnicas es limitar el acceso a información técnica de primera mano, la cual es necesaria para la fiscalización del gasto público.

El discurso de la diputada panista busca elevar el costo político de la negativa de Morena, trasladando la responsabilidad de la transparencia del proyecto hacia la bancada opositora. Con esta estrategia, el PAN intenta blindar el proyecto Poniente 5, posicionándolo como una obra de consenso donde el diálogo es la vía para la aprobación.

Por el momento, la postura del bloque opositor ante este exhorto público sigue siendo una incógnita. El reto para los próximos días será observar si el debate se traslada de los micrófonos del Congreso a una mesa de trabajo institucional, o si el choque de visiones sobre la deuda pública mantendrá a ambas partes en una distancia política insalvable.