Por: Redacción.

Chihuahua, Chih., a 6 de octubre del 2026.-  Ante el debate sobre la posible aprobación de la Ley de Economía Digital en el Congreso de la Unión, el diputado y coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano en Chihuahua, Francisco Sánchez Villegas, lanzó un llamado a la ciudadanía a priorizar el uso de papel moneda como una forma de “resistencia civil” en defensa de la libertad financiera y la inclusión de sectores vulnerables.

El legislador emecista advirtió que las iniciativas orientadas a restringir el uso de efectivo e imponer cobros digitales obligatorios representan un riesgo para la autonomía de las familias y marginan a amplios sectores de la población que carecen de conectividad, bancarización o acceso a dispositivos tecnológicos, como adultos mayores y pequeños comerciantes.

«Paga todo en efectivo. Que cada billete que cambie de manos sea una declaración de libertad. Tu salario te pertenece: no tienes por qué entregarle a un banco el control de tu vida ni pedirle permiso al régimen para gastar lo que ganaste trabajando», aseveró Sánchez Villegas durante su posicionamiento.

Sánchez Villegas centró su postura en la defensa del pequeño comercio y el consumo local, señalando que la imposición de plataformas digitales obliga a los ciudadanos y emprendedores a contratar intermediarios financieros y pagar comisiones bancarias por transacciones cotidianas.

Entre las principales objeciones planteadas por el diputado destacan:

  • Inclusión social: El impacto negativo en adultos mayores o comunidades rurales con bajo acceso a internet y servicios financieros.

  • Sobrecosto transaccional: La intermediación bancaria sobre ventas diarias en comercios de menor escala.

  • Privacidad y libertad: El riesgo de una fiscalización exhaustiva o bloqueo de recursos sobre los ingresos de la ciudadanía.

Aunque la postura de Movimiento Ciudadano toca fibras sensibles ligadas a la brecha digital y la autonomía financiera, el llamado a promover el efectivo de forma masiva se enfrenta a contradicciones complejas en el panorama macroeconómico nacional.

Por un lado, los defensores de la bancarización y la digitalización sostienen que la reducción del efectivo es un mecanismo indispensable para combatir la evasión fiscal, el lavado de dinero y la operatividad del crimen organizado. Asimismo, promotores de la inclusión financiera argumentan que la economía digital reduce los costos logísticos del transporte de papel moneda y combate la informalidad laboral.

Por otro lado, la propuesta del legislador resalta una realidad innegable del país: la persistente brecha de bancarización y la falta de infraestructura tecnológica adecuada en diversas regiones. El desafío legislativo estriba en encontrar un punto de equilibrio que promueva la modernización tecnológica y la trazabilidad fiscal sin excluir a los sectores vulnerables ni menoscabar la libertad de elección del consumidor.