Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 24 de julio del 2026.- El director del FBI, Kash Patel, anunció el fortalecimiento de la estrategia de cooperación internacional de Estados Unidos para combatir a las redes de estafas digitales que operan desde el Sudeste Asiático, tras sostener encuentros clave con los primeros ministros de Tailandia y Camboya y participar en una cumbre regional sobre crimen organizado en Bangkok.

La dimensión económica de este fenómeno supera las fronteras asiáticas. Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), las actividades ilícitas en la región Asia-Pacífico generaron pérdidas de entre $88 mil 300 y $114 mil 100 millones de dólares durante 2025, cifras que superan el Producto Interno Bruto de diversas naciones.

La representante regional del organismo, Delphine Schantz, señaló que el Sudeste Asiático se consolidó como uno de los principales epicentros mundiales del crimen organizado con repercusiones internacionales.

Las mafias detrás de estos centros —frecuentemente lideradas por redes de origen chino— comenzaron enfocándose en ciudadanos de su país, pero han expandido sus operaciones globales hacia Norteamérica, Europa y América Latina. Para engañar a las víctimas, emplean plataformas de mensajería, redes sociales y aplicaciones de citas mediante esquemas de falsas inversiones y transferencias bancarias.

A pesar de las redadas ejecutadas por gobiernos como Tailandia, Camboya, Myanmar y Laos, la ONU advierte sobre la capacidad de los grupos criminales para trasladar rápidamente sus operaciones a territorios con menores capacidades de vigilancia, obstaculizando su erradicación definitiva.

La amenaza ha alcanzado cifras récord en territorio estadounidense. De acuerdo con el Internet Crime Complaint Center (IC3) del FBI, los ciudadanos reportaron más de un millón de denuncias por delitos cibernéticos en 2025, registrando pérdidas cercanas a los 21 mil millones de dólares (un incremento del 26% respecto al año previo).

Específicamente, los fraudes digitales acumularon más de $17 mil 700 millones de dólares en pérdidas, de los cuales más de $11 mil millones de dólares correspondieron a estafas de criptomonedas vinculadas a las falsas inversiones operadas desde el Sudeste Asiático.

Ante este panorama, Patel afirmó a través de la red social X que el FBI está obteniendo «resultados sin precedentes», mientras que Washington, Bangkok y Nom Pen han reafirmado la urgencia de establecer esfuerzos conjuntos para exigir responsabilidades a los principales cabecillas de estas organizaciones transnacionales.