Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 13 de octubre del 2025.- El senador por el Partido Acción Nacional (PAN), Mario Vázquez Robles, expresó su preocupación con respecto a la propuesta de una nueva Ley General de Aguas en México ya que dicha propuesta representa un cambio estructural significativo que podría amenazar la autonomía de los pequeños productores, las asociaciones de riego y la soberanía alimentaria del país.

Vázquez Robles enfatizó que el agua no debería convertirse en una herramienta de control político. En sus palabras: “Debe seguir siendo un bien público al servicio de quienes la trabajan, de las comunidades y del futuro de México”.

El senador explicó que la iniciativa propuesta por Morena propone un modelo de gestión del agua completamente controlado por el poder federal, lo que implicaría eliminar los derechos de concesión actuales y reemplazarlos por autorizaciones temporales renovables anualmente, sujetas a la decisión del gobierno central.

Este cambio propuesto significaría que los productores agrícolas ya no serían propietarios del agua que utilizan para riego, en cambio, dependerían anualmente de la renovación de permisos que podrían ser revocados arbitrariamente por el gobierno.

Además, Vázquez Robles destacó que los permisos no podrían ser heredados, lo que afectaría la estabilidad económica y la posibilidad de acceso a créditos para miles de familias del campo.

La prohibición de vender, ceder o heredar el uso del agua rompería el vínculo histórico entre tierra y recurso hídrico. “Si un productor cabeza de familia fallece, sus hijos no podrían usar ese permiso para continuar con la producción”, subrayó el senador panista.

Advirtió que los módulos y asociaciones de riego, como los de Chihuahua, desaparecerían, siendo reemplazados por consejos controlados desde la capital del país lo que resultaría en una pérdida de autonomía y capacidad de decisión para los usuarios, quienes durante más de tres décadas han demostrado eficiencia y corresponsabilidad en el manejo del agua.

Asimismo, el nuevo esquema permitiría al gobierno federal suspender el uso agrícola del agua durante sequías sin consultar a los productores, centralizando el control sobre la distribución, tarifas, infraestructura y autorizaciones.

El impacto de esta propuesta sería particularmente grave en regiones productivas como Delicias, Bachíniva, Namiquipa, Guerrero, Cuauhtémoc, Saucillo y Meoqui. En estas áreas, las asociaciones podrían perder el control de presas, canales y cuotas de agua, incluso cuando la infraestructura fue financiada por los propios agricultores.

Por lo anterior, Mario Vázquez Robles calificó la propuesta como un retroceso en el federalismo hídrico, que vulnera derechos adquiridos y competencias estatales, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria.

Finalmente, el senador chihuahuense reiteró su compromiso de impulsar desde el Senado un modelo de gobernanza compartida entre productores, comunidades, científicos y autoridades. Este modelo buscaría garantizar tanto la protección del agua como los derechos de quienes la utilizan, asegurando que las familias de productores no pierdan lo que han construido con esfuerzo a lo largo de generaciones.