
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 10 de marzo del 2026.- Mientras miles de mujeres se preparan para tomar las calles este 8 de marzo, las estadísticas oficiales y los análisis de organizaciones civiles dibujan un panorama crítico para el segundo año de gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum: la violencia machista sigue siendo una pandemia sin tregua que afecta a más del 70% de las mexicanas.
A continuación, presentamos las cinco claves para entender la crisis de seguridad de género en el país:
Según la última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), siete de cada diez mujeres mayores de 15 años han vivido al menos un episodio de violencia. Esto significa que más de 50 millones de personas en México han sido blanco de agresiones psicológicas (51.6%), sexuales (49.7%) o físicas. Ni siquiera las figuras públicas están exentas; la propia presidenta Sheinbaum denunció recientemente haber sido víctima de acoso callejero.
La letalidad contra la mujer se mantiene en niveles alarmantes. En 2025, México cerró con 2,798 asesinatos de mujeres. El dato es frío pero contundente: en la última década, el promedio es de 10 mujeres asesinadas diariamente; una vida perdida cada dos horas y media.
Uno de los mayores obstáculos para la justicia es la tipificación. De los más de 26 mil asesinatos registrados desde 2018, menos del 25% se investigaron bajo el protocolo de feminicidio. Esto evidencia una falta de perspectiva de género en las fiscalías, lo que suele derivar en impunidad o sentencias menores.
El Gobierno Federal reporta una caída del 12% en feminicidios entre enero de 2025 y enero de 2026. Sin embargo, organismos como México Evalúa advierten que esta «baja» podría ser engañosa. Según sus estudios, si se suman los feminicidios con las desapariciones y otros delitos letales, la violencia ha aumentado un 68.2% en la última década.
El aumento del 213% en las desapariciones entre 2015 y 2025 sugiere una mutación del crimen. Actualmente, hay más de 130 mil personas desaparecidas en el país, de las cuales el 25% son mujeres. Especialistas señalan que la desaparición podría estarse utilizando como un método para ocultar feminicidios y bajar artificialmente las cifras de homicidios.






