
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 11 de febrero del 2026.- Mientras el discurso oficial en México intenta vender una transición hacia la paz, los organismos internacionales tienen «otros datos». El más reciente estudio del Servicio de Investigación del Parlamento Europeo (EPRS), el Normandy Index 2025, arroja un diagnóstico demoledor: México no solo no ha pacificado su territorio, sino que se encuentra en una de las posiciones más vulnerables del ranking global de amenazas a la democracia y la seguridad.
Ubicado en la posición 101 de 137 países analizados, México comparte el sótano del índice con naciones que enfrentan crisis estructurales profundas que fueron exhibidas en este informe donde se destaca que la mayor amenaza para el Estado mexicano no proviene de conflictos externos, sino del crimen organizado transnacional, que ha convertido al país en un campo de batalla por el control de rutas de contrabando hacia el norte.
El dato más escalofriante del reporte europeo es la tasa de letalidad: se estima que entre el 25% y el 50% de los homicidios dolosos que ocurren en territorio nacional son producto directo de enfrentamientos o ejecuciones perpetradas por grupos criminales.
Para quienes ejercemos el periodismo en Chihuahua y en el resto del país, el informe confirma lo que vivimos a diario: México se mantiene como uno de los lugares más peligrosos del mundo para la prensa. El Normandy Index señala que la impunidad y la violencia contra comunicadores y defensores de derechos humanos son indicadores críticos que hunden la calificación del país en el rubro de calidad democrática.
El informe no ignora el contexto geopolítico actual. Destaca que la administración de Claudia Sheinbaum enfrenta el reto de reformular la estrategia de seguridad heredada, moviéndose hacia un modelo de «inteligencia y coordinación», mientras lidia con la presión asfixiante de Donald Trump.
La declaración de «emergencia nacional» en la frontera de EE. UU. y la imposición de aranceles del 25% son vistas por el informe como factores de desestabilización que podrían empeorar la situación económica y, por ende, la seguridad en estados fronterizos como Chihuahua.
Para nuestro estado, este reporte internacional es una llamada de alerta por muchos factores que la rodean, el primer de ellos es una economía dependiente de las exportaciones y una industria minera que enfrenta sus propios retos de seguridad, el diagnóstico de «alto riesgo» de Europa pone en duda la efectividad de los pactos de prosperidad locales. Si el país está reprobado en paz, Chihuahua, como pieza clave del engranaje fronterizo, está en el ojo del huracán.






