
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 22 de octubre del 2026.- La sede de Ciudad Judicial amaneció convertida en el epicentro de la disputa política y penal del estado. Entre lonas de gran formato, pancartas y consignas de “¡Libertad para César Jáuregui!”, decenas de simpatizantes, ciudadanos y militantes del Partido Acción Nacional (PAN) se concentraron a las puertas del complejo judicial para presionar por la liberación del exfiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, previo al inicio de su audiencia de vinculación a proceso del fuero común.
La movilización popular añade un componente de alta tensión mediática a un procedimiento penal ya de por sí polémico, derivado de las investigaciones sobre el operativo en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos, y la supuesta presencia no autorizada de agentes extranjeros.
Desde las primeras horas del jueves, los manifestantes abarrotaron los accesos de Ciudad Judicial portando carteles con el reclamo uniforme de respetar las garantías procesales de Jáuregui Moreno. La protesta busca enviar un mensaje contundente tanto a los juzgadores como a las dirigencias de los partidos políticos: que la privación de la libertad del exfiscal es percibida por sus bases como una medida cautelar desproporcionada.
Esta concentración se suma a las presiones internas registradas en días pasados en el Comité Directivo Estatal del PAN, donde grupos de militantes exigieron un pronunciamiento público mucho más enérgico y defensivo por parte de la cúpula blanquiazul frente a la actuación de los órganos de procuración de justicia.
En el plano estrictamente legal, la audiencia de este fuero común vuelve a poner sobre la mesa las inconsistencias probatorias señaladas por la defensa de Jáuregui.
A pesar de que la Fiscalía estatal integró testimonios de más de 45 funcionarios y diversos peritajes técnicos, el equipo jurídico del imputado sostiene que en la carpeta no figura ninguna imputación directa ni prueba documental que acredite que el entonces fiscal ordenó, autorizó o estuvo enterado en tiempo real de la supuesta intervención de personal estadounidense en el operativo contra el laboratorio de drogas sintéticas en El Pinal.
El desarrollo de esta jornada procesal coloca al Poder Judicial de Chihuahua en una encrucijada crítica: resolver con estricto apego al principio de legalidad y presunción de inocencia, en un entorno fuertemente polarizado donde las acusaciones penales chocan de frente con la movilización partidista.
Mientras la multitud mantiene la guardia afuera del recinto judicial al grito de “¡Libertad para César Jáuregui!”, adentro de la sala de audiencias la discusión de fondo sigue siendo la misma: si la investigación penal cuenta con la solidez jurídica necesaria para sustentar un proceso de esta magnitud o si se encuentra contaminada por el cálculo político y los reacomodos de poder en el estado.






