
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Ciudad de México., a 23 de septiembre del 2026.- Ante las crecientes expresiones de inconformidad por parte de la dirigencia del Partido del Trabajo (PT) respecto a la repartición de candidaturas y las decisiones metodológicas internas, la dirigencia de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) apeló a la «unidad histórica» entre ambas fuerzas políticas para matizar los tiranteces del proceso interno de selección de coordinadores defensivos de la 4Transformación.
Ariadna Montiel Reyes dirigente nacional de Morena reiteró la vocación negociadora del partido guinda para amortiguar los reclamos de sus aliados del PT y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), argumentando que las discrepancias formarán parte de un canal de diálogo institucional a cargo de la secretaría general del partido, Citlalli Hernández.
Durante su mensaje, Montiel Reyes buscó bajar el tono a la crispación política al calificar a los petistas como «compañeros entrañables» y recordar un vínculo político que, aseguró, supera los 30 años de trayectoria conjunta. No obstante, las declaraciones reflejan el esfuerzo de la cúpula morenista por mantener alineados a sus socios electorales frente a reclamos de maltrato e inequidad en las encuestas.
Según lo expuesto por la dirigente, el mecanismo acordado contemplaba asegurar al menos una postulación por entidad para los partidos aliados. Sin embargo, admitió implícitamente que, en múltiples circunscripciones, la oferta del PT se redujo a respaldar perfiles emanados o identificados directamente con la estructura de Morena —citando los casos de Sinaloa, Michoacán y Quintana Roo—, lo que restó margen de maniobra al partido de la estrella para colocar cuadros propios.
Respecto al rigor metodológico del proceso interno, la dirigencia detalló que únicamente los aspirantes de Morena fueron sometidos a un primer filtro de depuración telefónica previo a la medición definitiva, debido al volumen de inscripciones.
Para contrarrestar la desconfianza sobre la objetividad de las mediciones, se concedió la aplicación de encuestas «espejo» con casas encuestadoras propuestas por los aliados, aunque de manera acotada: solo en dos estados para el PT y en cuatro para el PVEM.
Cuestionada sobre la fecha de difusión de los estudios faltantes, Morena volvió a evadir la fijación de un calendario certero, limitándose a señalar que los anuncios se darán con apenas un día de anticipación a la prensa.
Asimismo, la dirigencia justificó la reserva de la información bajo la existencia de convenios de confidencialidad con las empresas encuestadoras participantes. Pese a defender la solvencia técnica del proceso mediante el cese temporal de estudios externos por parte de dichas firmas, la cúpula reconoció que la propia estructura encuestadora de Morena interviene en las mediciones, un factor que mantiene encendidas las alertas entre los aspirantes ante posibles sesgos en los resultados finales y la posterior aplicación de los criterios de paridad de género.






