
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 3 de septiembre del 2026.- A unas horas de que el alcalde Marco Bonilla Mendoza encabece la presentación de su Quinto Informe de Gobierno, el balance financiero de su administración enfrenta un escrutinio crítico que contrasta de manera radical con la narrativa oficial de eficiencia y modernidad.
De acuerdo con los señalamientos expuestos por Hugo González Muñiz, presidente del Consejo Estatal de Morena en Chihuahua, el costo real de las dos gestiones del edil panista se resume en un pasivo acumulado por mil 95 millones de pesos, contratos multimillonarios por el arrendamiento de patrullas que no generan patrimonio, sobrecostos en equipamiento urbano y una escasa asignación de recursos a la obra pública.
Pasivos y endeudamiento recurrente
El eje central de la crítica financiera radica en el uso sistemático de la deuda pública para fondear proyectos de infraestructura. Según los datos aportados, la administración municipal contrajo compromisos por un total de mil 95 millones de pesos destinados a obras de alto impacto como el distribuidor vial sur, el polideportivo, la Comandancia Oriente, tres puentes vehiculares y fallidos intentos en torno al proyecto del relleno sanitario.
Entre los momentos más cuestionados de este endeudamiento destacan:
- El crédito de 2022: Contratación por 318 millones de pesos para el polideportivo, el distribuidor vial y superpostes, acompañados de 132 millones adicionales enfocados originalmente al relleno sanitario, los cuales debieron ser redireccionados debido a deficiencias técnicas y administrativas en la planeación del proyecto.
- La escalada de pasivos en 2025: Adquisición de 75 millones de pesos para la Comandancia Oriente y un empréstito masivo por 570 millones de pesos destinado a la construcción de puentes en puntos estratégicos como vialidad Los Nogales y avenida de las Industrias, avenida Fuerza Aérea y carretera Aldama, así como Teófilo Borunda y Periférico de la Juventud.
A esta carga financiera se suman más de 100 millones de pesos etiquetados exclusivamente al pago de intereses, evidenciando que la anunciada capacidad financiera del Ayuntamiento ha dependido del apalancamiento crediticio.
Patrullas bajo esquema de renta: ¿inversión o gasto corriente?
En materia de seguridad pública, uno de los puntos más debatidos es el esquema implementado para el equipamiento policial. La administración destinó mil 56 millones de pesos al arrendamiento plurianual de 300 patrullas, lo que arroja un costo promedio de 3.5 millones de pesos por unidad. La crítica de fondo no cuestiona la necesidad de reforzar la corporación, sino la viabilidad financiera de pagar cantidades millonarias por la renta de vehículos que, al concluir los contratos, no se integran como bienes o patrimonio del municipio.
Este modelo se contrapone directamente con esquemas aplicados en otras regiones del estado, como el caso de Ciudad Juárez, el cual destinó 213 millones de pesos a la adquisición directa de 170 patrullas, priorizando la consolidación de patrimonio público frente al pago de rentas a largo plazo.
Infraestructura limitada y sobrecostos comparativos
El análisis crítico de la cuenta pública señala que apenas el 10 por ciento del gasto total ejecutado a lo largo de cinco años fue canalizado de manera efectiva a infraestructura, y una porción significativa de ese porcentaje se edificó a partir de nuevos pasivos.
Asimismo, al contrastar las métricas con Ciudad Juárez, surgen discrepancias notables en los costos de los servicios y la asignación presupuestal:
Mientras que la frontera destinó 5 mil 720 millones de pesos a infraestructura en un quinquenio, la capital invirtió 2 mil 543 millones de pesos.
Se detectó un sobrecosto del 61 por ciento —equivalente a 51.9 millones de pesos más— en la adquisición de luminarias en Chihuahua capital en comparación con los costos registrados por servicios similares en Ciudad Juárez.
Las cifras expuestas dibujan un escenario complejo donde la propaganda institucional y las inauguraciones chocan con los pasivos heredados. Mientras el gobierno municipal busca posicionar un modelo de éxito administrativo, la oposición advierte que el verdadero saldo de la gestión se compone de una ciudad endeudada, baja inversión real en obra pública y esquemas de gasto que comprometen las finanzas a futuro.






