Por: Sandra Dueñes Monárrez

Chihuahua, Chih., a 16 de octubre del 2026.- Las precipitaciones pluviales y rachas de viento registradas durante la noche del 15 y la madrugada del 16 de octubre pusieron de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura urbana en diversos municipios del estado de Chihuahua. De acuerdo con los informes emitidos por la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), el sistema de emergencias 911 concentró decenas de folios por aniegos severos, vehículos varados y daños materiales en regiones como Camargo, la capital del estado y Ciudad Juárez.

El impacto de las lluvias golpeó con mayor fuerza al municipio de Camargo, donde las autoridades contabilizaron 14 inundaciones urbanas, un árbol caído, un cortocircuito y el rescate de una persona que cayó a un arroyo. La gravedad de los encharcamientos y el desbordamiento pluvial obligaron al cierre total de la carretera libre Camargo–Jiménez, a la altura del libramiento Los Silos, afectando la conectividad y el tránsito vehicular en la zona sur.

Por su parte, en la capital del estado, la situación no fue menos crítica. Entre las 23:32 horas del jueves y las 05:06 horas del viernes, el número de emergencias atendió 20 reportes de inundaciones en distintas colonias, además de registrarse ocho vehículos varados en pasos a desnivel o vialidades anegadas y el colapso de dos bardas perimetrales debido al reblandecimiento de la tierra.

En tanto, en Ciudad Juárez se reportaron dos árboles caídos y un cortocircuito por los fuertes vientos; en Meoqui se atendieron tres inundaciones; y en Delicias un cortocircuito asociado al meteoro.

Las afectaciones generalizadas por un fenómeno meteorológico de temporada vuelven a colocar en el centro del debate la eficacia de las políticas de prevención y el estado de la infraestructura urbana en Chihuahua donde las deficiencias estructurales en el drenaje pluvial, donde alta incidencia de inundaciones y vehículos varados tanto en la capital como en Camargo demuestra la incapacidad histórica de los sistemas de alcantarillado y colectores pluviales para absorber precipitaciones intensas en cortos periodos, evidenciando una planeación urbana deficiente.

Si bien la CEPC mantiene el monitoreo y emite los exhortos preventivos tradicionales —como evitar cruzar arroyos o conducir con precaución—, persiste la exigencia ciudadana de contar con infraestructura resiliente que evite el cierre de rúas federales troncales y ponga en riesgo la integridad de la población.

Las autoridades estatales mantienen el llamado a la ciudadanía para atender los avisos oficiales y reportar cualquier emergencia a través de la línea 911, mientras los municipios evalúan los daños materiales cuantificados tras el paso del sistema frontal.