
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 2 de abril del 2026.- El atroz crimen que paralizó al sur de la ciudad el pasado julio de 2025 está cerca de llegar a una resolución judicial. Abraham Alejandro F. D., señalado como el principal responsable del homicidio, violación y violencia familiar en contra del pequeño Jasiel Giovanny, de tan solo 8 años, ha aceptado su responsabilidad en los hechos.
Tras reconocer su culpabilidad, el imputado solicitó a través de su defensa un procedimiento abreviado. Según confirmó la Fiscalía de Distrito Zona Centro, la audiencia clave se llevará a cabo el próximo 20 de abril.
Para que este acuerdo legal proceda, el acusado deberá aceptar los tres cargos de manera íntegra: homicidio agravado y calificado, violación y violencia familiar. De no hacerlo, el proceso regresaría a un juicio ordinario, prolongando la espera de justicia para la familia de la víctima.
El caso de Jasiel no solo duele por su corta edad, sino por el cinismo con el que actuó su agresor. Aquella madrugada del 2 de julio, fue el propio Abraham Alejandro quien reportó la supuesta «desaparición» del niño, movilizando a corporaciones policiales y a decenas de vecinos voluntarios en una búsqueda desesperada bajo la lluvia.
Horas más tarde, el rastro terminó en una zona de difícil acceso, donde el cuerpo del menor fue localizado con múltiples lesiones. La necropsia reveló una realidad desgarradora: Jasiel falleció por una insuficiencia respiratoria derivada de la violencia extrema a la que fue sometido.
Aunque ninguna cifra devuelve la vida, se ha establecido que el imputado deberá cubrir un pago superior al millón 400 mil pesos por concepto de reparación del daño y gastos funerarios.
La Coordinadora de Homicidios, Adriana Villalba Tarango, señaló que, si bien Abraham Alejandro es actualmente el único procesado, las investigaciones no se han cerrado para descartar la participación de terceros. La sociedad chihuahuense permanece vigilante, esperando que el 20 de abril la ley caiga con todo su peso sobre el responsable de este crimen que marcó un antes y un después en la seguridad infantil del estado.






