
Por: Sandra Dueñes Monárrez
Chihuahua, Chih., 17 de octubre de 2026.- La aprehensión de César Gustavo Jáuregui Moreno trascendió de inmediato el ámbito penal para detonar una abierta rebelión interna en el Partido Acción Nacional (PAN). Este sábado, un nutrido grupo de simpatizantes encabezó una manifestación a las afueras de la sede del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Chihuahua para expresar su respaldo al exfiscal General y protestar por lo que calificaron como un uso político de la justicia.
Con proclamas dirigidas a la gobernadora María Eugenia Campos Galván titular del Ejecutivo estatal, los manifestantes corearon: “¡Maru escucha, el PAN está en la lucha!”, “¡Hasta donde tope con César Jáuregui!” y “¡Queremos a César!”. La protesta reflejó el profundo quiebre entre la militancia tradicional del blanquiazul y el grupo en el poder, mientras se aguardaba el inicio de la audiencia inicial dentro de la Causa Penal 3055/2026.
La movilización social frente al Palacio de Justicia no es un hecho aislado; constituye el clímax de una disputa que se incubó durante semanas por el control de la candidatura a la Presidencia Municipal de Chihuahua para el proceso electoral de 2027.
Jáuregui Moreno había intensificado su posicionamiento interno exigiendo que la postulación municipal se defina mediante mecanismos democráticos y consulta abierta a las bases. Apelando al «panismo histórico», el exfuncionario encabezó la resistencia frente a los intentos de imposición desde el Ejecutivo estatal, donde se perfila la aspiración del actual Secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda.
Apenas el pasado martes, durante una sesión del Comité Directivo Municipal del PAN convocada para discutir alianzas electorales, militantes afines a Jáuregui Moreno increparon a la dirigencia exigiendo reglas claras y rechazando cualquier «dedazo» en favor de perfiles externos o de reciente incorporación al partido.
El quiebre entre la gobernadora María Eugenia Campos Galván y el exfiscal se aceleró tras los señalamientos en torno al polémico operativo contra un narcolaboratorio en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos. Ante los cuestionamientos públicos de la mandataria, Jáuregui sostuvo que su desempeño se apegó a la ley y advirtió que «volvería a actuar de la misma manera», catalogando las investigaciones en su contra como una persecución de «fuego amigo».
Pese a que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN sostuvo apenas el viernes que tanto Jáuregui Moreno como De la Peña Grajeda continuaban vigentes en la contienda interna sin definiciones anticipadas, la ejecución del arresto por agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y la Policía Estatal transformó la pugna partidista en un proceso penal formal.
La imagen de simpatizantes panistas encarando al gobierno de su propio partido afuera del tribunal marca un hito de inestabilidad para el oficialismo en Chihuahua.
Si bien la Fiscalía General del Estado debe mantener la firmeza procesal para probar en estrados los delitos de Ejercicio Ilegal del Servicio Público y Coalición, el timing del arresto deja expuesta a la administración estatal a acusaciones de persecución contra sus adversarios internos. Es así que la contienda por la alcaldía de Chihuahua abandona las mesas de negociación política y se traslada a los juzgados penales, amenazando con fragmentar de forma irreversible la estructura del PAN de cara a los comicios de 2027






