
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 12 de marzo del 2026.- Los más recientes informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre la Cuenta Pública 2024 han puesto al descubierto una brecha abismal en la transparencia de los dos municipios más importantes del estado. Mientras Ciudad Juárez, bajo la administración de Cruz Pérez Cuéllar, logró cerrar su auditoría sin daños al erario, la capital del estado, encabezada por Marco Bonilla, enfrenta un dictamen de «gestión no eficiente» con un probable daño patrimonial que supera los 107 millones de pesos.
El informe individual 0660 de la ASF es lapidario para el gobierno de Marco Bonilla. De una muestra auditada de 246.7 millones de pesos, la federación detectó irregularidades en el 43.6% de los recursos. El monto observado asciende a 107,614,468.17 pesos, dinero que el municipio no ha podido aclarar y que ha derivado en dos Pliegos de Observaciones por probable daño a la Hacienda Pública Federal.
Entre las anomalías más graves detectadas en la capital destacan:
- Obra Pública «Fantasma»: Los contratos 044/2024 y 061/2024 carecen de croquis o planos que validen la volumetría pagada. Es decir, se entregó dinero por trabajos cuya ejecución física no cuenta con sustento técnico.
- Arrendamientos Opacos: En el contrato M.-22/2022, el municipio no proporcionó resguardos de unidades vehiculares, ni inventarios formalizados, dejando en el aire el destino de recursos destinados a la flotilla municipal.En el extremo opuesto, la auditoría 0673 realizada al municipio de Juárez sobre un universo mucho mayor (917.5 millones de pesos), concluyó con un dictamen de «gestión adecuada». A diferencia de la capital, la frontera logró solventar las cinco observaciones detectadas antes de la emisión del informe, resultando en un daño patrimonial de cero pesos.

No obstante, la administración de Pérez Cuéllar no salió ilesa. La ASF señaló violaciones a la Ley de Obra Pública y de Adquisiciones por falta de documentación en procesos de adjudicación, lo que obligó a la apertura de los expedientes DI-0014/2026 y DI-0015/2026 para sancionar administrativamente a los funcionarios responsables. En Juárez, el pecado fue la falta de orden; en Chihuahua, el faltante de más de 107 millones de pesos.
El careo de los datos oficiales desmorona las narrativas políticas de pasillo. Mientras el gobierno de Marco Bonilla mantiene un discurso de excelencia administrativa, la ASF revela que casi la mitad de su gasto federalizado auditado está bajo sospecha. Por su parte, la gestión de Cruz Pérez Cuéllar demuestra una capacidad de respuesta técnica que, aunque desordenada en las formas, garantiza la integridad del recurso público.
Mientras el Ayuntamiento de Ciudad Juárez sanciona administrativamente a sus funcionarios por descuidos de papeleo, la capital del estado entra en una fase crítica de fiscalización donde 107 millones de pesos de los chihuahuenses siguen sin aparecer en los planos de la transparencia.






