Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 3 de febrero del 2026. – Lo que debería ser la fiesta del pueblo, se está convirtiendo en un lujo inalcanzable por ese motivo, la diputada morenista Brenda Ríos Prieto envió una propuesta al Congreso del Estado con el objetivo de transparentar los recursos de la Feria de Santa Rita y, sobre todo, garantizar precios accesibles para las familias chihuahuenses para las familias chihuahuenses. Sin embargo dicha propuesta fue enviada a la “congeladora” por el Grupo Parlamentario del PAN.

Bajo la técnica de «turnar a comisiones» —la misma que utilizaron para sepultar el polémico tema del Relleno Sanitario—, los legisladores evitaron discutir una realidad que golpea el bolsillo ciudadano: la Feria de Santa Rita es hoy más cara y menos inclusiva.

¿Qué es lo que no quieren que sepamos?

El exhorto de la legisladora Ríos no era un simple capricho; exigía tres puntos que parecen incomodar en los pasillos del poder:

  1. Cuentas claras: Transparencia total sobre cuánto dinero público le inyectan el Estado y el Municipio a la feria.
  2. Prioridad a lo local: Que al menos el 50% de las atracciones sean operadas por empresarios chihuahuenses, quienes actualmente están siendo desplazados por empresas foráneas.
  3. Precios justos: Evitar que los juegos y la comida se vuelvan prohibitivos para quienes ganan el salario mínimo.

«Parece que la estrategia es congelar todo lo que incomode. Ya lo hicieron con el relleno sanitario, ignorando riesgos ambientales, y ahora lo hacen con la feria, ignorando la economía familiar», señaló la legisladora durante la sesión.

La Feria del Desplazamiento

La denuncia resalta un punto crítico: al dejar fuera a los ferieros locales, se elimina la competencia y se permite que las empresas grandes impongan precios a su antojo. Esto no solo golpea la identidad de una feria que nació para la convivencia, sino que la convierte en un evento excluyente donde muchas familias solo pueden ir «a ver», porque el dinero no alcanza para subirse a los juegos.

Con esta decisión, el Congreso deja en el aire una pregunta incómoda: ¿A quién protegen al evitar la transparencia en Santa Rita? Por lo pronto, el tema descansa en una comisión, mientras los ciudadanos se preparan para otra edición de la feria más cara del estado.