Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 18 de abril del 2026.-  De acuerdo con el más reciente reporte de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) con corte al 18 de abril de 2026, el estado de Chihuahua enfrenta una de las peores crisis hídricas de su historia reciente. El almacenamiento total de las principales presas de la entidad se desplomó hasta un alarmante 10.45%, una cifra drásticamente inferior al 18.5% registrado en las mismas fechas del año pasado.

El corazón agrícola del estado se encuentra en riesgo extremo. La Boquilla, la presa más grande e importante de Chihuahua, se encuentra apenas al 14.7% de su capacidad total. El panorama es aún más desolador para la presa Francisco I. Madero (Las Vírgenes), que actualmente opera con un raquítico 11.6%.

Expertos señalan que estos niveles ponen en jaque el ciclo agrícola y la subsistencia de miles de familias que dependen del campo chihuahuense. En comparación con 2024, cuando el almacenamiento general rondaba el 36%, la pérdida de recurso vital ha sido estrepitosa.

Las presas que abastecen y dan vida a la capital tampoco muestran números alentadores. La presa Chihuahua se encuentra al 45.1%, mientras que El Rejón registra un 38%. Aunque presentan niveles más altos que las presas de riego, la tendencia a la baja es constante debido a la falta de precipitaciones.

El reporte técnico subraya que las lluvias acumuladas en lo que va del 2026 apenas alcanzan los 38.9 mm, una cifra que no representa alivio alguno ante la severa evaporación y el consumo actual.

Ante este escenario, la presión social aumenta. Ciudadanos y productores exigen estrategias claras de manejo de agua y apoyo real al campo, denunciando que las promesas gubernamentales no han logrado frenar el impacto de una sequía que amenaza con desertificar la región.