Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 29 de febrero del 2026.- Nuevas revelaciones sobre los archivos de Jeffrey Epstein han sacudido la esfera política de México y Estados Unidos. El congresista demócrata Ro Khanna denunció que la red de tráfico sexual no solo operó en EE. UU. y Europa, sino que explotó sistemáticamente a niñas de familias trabajadoras e inmigrantes de México, Brasil, Ecuador y Guatemala.

El vínculo con Chihuahua y el exembajador Wayne Entre los más de tres millones de documentos publicados por el Departamento de Justicia de EE. UU., destaca un caso que involucra directamente a la frontera mexicana. Correos electrónicos enviados por un informante identificado como Ken Turner a la policía de Nueva York sugieren que el exembajador de Estados Unidos en México, Anthony Earl Wayne, habría participado en una fiesta organizada por Epstein y Richard Marcinko en Ciudad Juárez en 2014.

Según los documentos, dicha reunión se habría llevado a cabo en un centro de alojamiento controlado por el Consulado de Estados Unidos. Las acusaciones son gravísimas: señalan que el exembajador Wayne tuvo una relación sexual con una niña de 11 años, a quien presuntamente dejó embarazada. Tras la difusión de estos datos, Wayne calificó los hechos como «mentiras» antes de cerrar su cuenta en la red social X.

«Una lucha de clases»: El abuso contra los indefensos El congresista Khanna ha acuñado el término «La Clase Epstein» para describir cómo hombres ricos y poderosos seleccionaban a sus víctimas basándose en su vulnerabilidad social. “Sabían que eran hijas de inmigrantes, que muchas no tenían padre y que no conocían cómo funcionan el FBI o las fuerzas del orden; sabían que estaban indefensas”, afirmó Khanna.

Crímenes de Lesa Humanidad La magnitud del caso ha escalado hasta el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Un grupo de expertos independientes advirtió esta semana que los actos documentados —que incluyen esclavitud sexual, tortura, desaparición forzada y violencia reproductiva— podrían calificarse legalmente como crímenes de lesa humanidad.

Mientras el Congreso de EE. UU. se prepara para citar a comparecer a los hombres poderosos que visitaron la isla de Epstein, en México el caso abre una herida profunda sobre la impunidad y el uso de sedes diplomáticas para encubrir delitos transnacionales.