
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 11 de marzo de Como una «victoria del pueblo» pero también como el inicio de una etapa de posibles represalias políticas, calificó el coordinador de los diputados del PRI, Arturo Medina, el rechazo a la reforma electoral en la Cámara de Diputados federal.
Para el líder de la bancada priista en el Congreso de Chihuahua, el desecho de la iniciativa es un triunfo de la ciudadanía que se resistió a permitir que el partido en el poder tomara el control de los procesos electorales. Medina fue tajante al señalar que Morena, tras «robarse» la mayoría en el Congreso de la Unión, traicionó incluso a sus propios aliados, perdiendo así la capacidad de modificar la Constitución a su conveniencia.
«Perdieron la capacidad de sabotear la democracia porque la presión del pueblo empoderó a quienes antes eran sus aliados, obligándolos a asumir el papel de oposición que siempre debieron jugar», reflexionó el legislador local.
Pese a la celebración por el freno legislativo, Arturo Medina lanzó una advertencia sombría sobre el futuro inmediato de la política en México. Según el priista, la naturaleza del régimen actual no tolera la contradicción, por lo que prevé un incremento en la hostilidad hacia las instituciones democráticas y hacia quienes votaron en contra de la reforma.
«Pierden el control cuando se saben desobedecidos; viene seguramente un ataque más duro a la democracia y persecuciones contra quienes le hicieron frente a la reforma que intentaron imponer, inspirándose en Maduro», sentenció Medina, aludiendo a un posible endurecimiento del autoritarismo.
Finalmente, el coordinador estatal reconoció el papel de los legisladores federales del PRI, calificando su postura como «inquebrantable». Aseguró que el priismo se mantuvo como una fuente de firmeza en un momento histórico que exigía una oposición que no cediera ante las presiones del Ejecutivo Federal.






