Por: Sandra Dueñes Monárrez

Chihuahua, Chih., A 11 de marzo del 2026.- El primer año del sexenio cerró con claroscuros financieros que ponen en duda la prometida «consolidación fiscal». De acuerdo con el más reciente informe de México Evalúa, “Navegando las finanzas públicas de 2025”, el Gobierno Federal no logró cumplir sus metas de reducción de déficit, dejando a la economía nacional en una posición vulnerable y con una deuda per cápita histórica.

Uno de los datos más alarmantes del reporte revela que el saldo de la deuda pública alcanzó los 18.8 billones de pesos. En términos prácticos, esto significa que cada ciudadano en México —desde recién nacidos hasta adultos mayores— carga con una deuda teórica de 140,736 pesos, lo que representa un incremento real de casi 4 mil pesos respecto al año anterior.

El informe destaca un punto de inflexión histórico: por primera vez, Petróleos Mexicanos (Pemex) se convirtió en una carga neta para el erario. Debido a la caída en la producción —niveles no vistos desde 1990— y a las transferencias gubernamentales para evitar su colapso, cada habitante terminó subsidiando a la petrolera con un promedio de 1,173 pesos durante el 2025.

A pesar de la retórica oficial, la inversión en áreas críticas muestra rezagos significativos:

  • Salud: El gasto se estancó en un 7% del PIB, una cifra muy lejana al 6% recomendado por organismos internacionales como la OMS.
  • Seguridad y Justicia: En un contexto de violencia persistente, el Estado mexicano apenas destinó 2,908 pesos por persona para estas tareas, una inversión inferior al promedio de otros países de Latinoamérica.

Para intentar cuadrar las cuentas ante un déficit que cerró en 4.8% del PIB (superior al 3.9% proyectado), el Gobierno Federal recurrió a recortes en la inversión pública, la cual cayó a su nivel más bajo en casi dos décadas. Esta falta de infraestructura productiva, advierte México Evalúa, podría comprometer el crecimiento económico de los próximos años, limitando la capacidad del país para generar empleos y bienestar a largo plazo.