Por: Estela Malka Ben-Amí

Ciudad de México., a 4 de abril del 2026.-  En una serie de golpes contundentes contra la infiltración criminal, diversas autoridades federales y estatales han desarticulado una red de alcaldes que, presuntamente, convirtieron sus cargos en extensiones operativas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otras células delictivas. Desde Jalisco hasta Chiapas, la justicia comienza a alcanzar a quienes traicionaron la confianza ciudadana.

Uno de los casos más alarmantes es el de José Ascención Murguía Santiago, alcalde de Teuchitlán, Jalisco. La Fiscalía General de la República (FGR) lo señala por recibir 70,000 pesos mensuales del CJNG. Según las investigaciones, Murguía era pieza clave para el funcionamiento del “Rancho Izaguirre”, un centro de reclutamiento forzado donde se cometieron crímenes atroces, llegando incluso a participar personalmente en la disposición de restos humanos.

En Zacatecas, el exalcalde de Apulco, Mauro Yuriel Jáuregui Muñoz, fue capturado tras ser desaforado. Al momento de su arresto en Nochistlán, se le incautaron armas largas y equipo táctico con siglas del cártel, vinculándolo directamente con homicidios y secuestros.

En Michoacán, la alcaldesa de Coalcomán, Anavel Ávila Castrejón, se encuentra bajo la lupa tras la difusión de videos donde su administración presuntamente agradecía a “El Mencho” por la entrega de juguetes. El Gobierno estatal ya ha solicitado su separación del cargo por apología de la violencia.

Por otro lado, en Chiapas, el alcalde de Cintalapa, Ernesto Cruz Díaz, fue detenido por presuntamente dar protección y avisar sobre operativos policiales a células aliadas del CJNG, enfrentando cargos por corrupción y delincuencia organizada.

El caso de Diego Rivera Navarro, en Tequila, Jalisco, destaca por el nivel de cinismo: utilizaba a la policía municipal como «cobradores» para extorsionar a comerciantes y empresarios locales con pagos de hasta 150,000 pesos, convirtiendo la visita oficial en una amenaza de muerte.

Resalta la captura de Enoc Díaz Pérez, exalcalde de Pueblo Nuevo Solistahuacán, arrestado por cuarta ocasión. A pesar de haber sido sentenciado a 110 años de prisión en 2023, fue liberado mediante un amparo, solo para ser detenido nuevamente por liderar grupos armados que imponían toques de queda y terror en la población.