
Por: La Redacción.
Madrid, España., a 9 de abril del 2026.- Cuatro años han pasado desde que el mundo se detuvo con el anuncio de la separación entre Shakira y Gerard Piqué. Hoy, con la frente en alto y lista para conquistar Madrid con 11 conciertos históricos, la barranquillera se sincera: la música no fue solo un negocio, fue la medicina que pegó cada uno de sus pedazos.
En una reveladora entrevista para TVE, la cantante no tuvo miedo de mostrar su vulnerabilidad. «Mucha gente sabe que me rompí; me rompí en mil pedazos», confesó. Pero lejos de quedarse en el lamento, Shakira explicó que ese dolor fue el combustible para encontrar lo que ella llama «la fuerza de la loba».
Para la artista, dejar de preguntarse «¿por qué me pasa esto?» fue el punto de quiebre para empezar a reconstruirse. Transformó la rabia y el duelo en himnos que hoy corea el mundo entero, demostrando que las mujeres ya no lloran, ahora facturan y, sobre todo, sanan.
Tras su mudanza a Miami, Milan y Sasha se convirtieron en su prioridad absoluta. Sin embargo, la «Loba» no baja la guardia en la educación. Shakira reveló que mantiene a sus hijos alejados del caos digital: tienen prohibido el uso de teléfonos inteligentes y el acceso a internet y YouTube está bajo una vigilancia estricta. Para ella, proteger su salud mental es tan importante como su propia carrera.
Hoy, Shakira asegura que la etapa de aceptación ha llegado. Lo que antes era oscuridad, hoy es una etapa superada de la que incluso puede reírse. Con su residencia en Madrid a la vuelta de la esquina, la colombiana deja claro que, aunque la tormenta fue fuerte, la loba salió más poderosa que nunca.






