
Por: La Redacción.
Washington, EUA., a 9 de abril del 2026.- En un giro inesperado que ha dejado a la comunidad internacional con la boca abierta, el presidente Donald Trump propuso la creación de una empresa conjunta (joint venture) con su actual enemigo bélico, Irán. El objetivo: compartir las estratosféricas ganancias derivadas del cobro de peaje a los buques petroleros que cruzan el Estrecho de Ormuz.
Antes del conflicto armado entre EE. UU. e Irán, la navegación por este punto neurálgico —que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo— era gratuita. Sin embargo, tras los bombardeos estadounidenses, Teherán cerró el paso, permitiendo solo el tránsito de buques rusos o chinos.
Para el resto del mundo, la «tarifa» de paso se fijó en 2 millones de dólares por buque, con la condición de pagar en moneda china. Esta medida disparó los precios del crudo y la inflación global, pero también reveló un negocio multimillonario que Trump ahora quiere compartir.
Fiel a su estilo de negociante, Trump confirmó su intención al periodista Jonathan Karl de ABC News, calificando la alianza como una forma de «asegurar y proteger» la zona. Más tarde, en su plataforma Truth Social, el mandatario fue más allá:
«¡Se ganará mucho dinero! Irán podrá iniciar su reconstrucción… simplemente ‘estaremos por allí’ para asegurarnos de que todo vaya bien. ¡Esta podría ser la Edad de Oro de Oriente!», escribió el magnate.
A pesar del entusiasmo de la Casa Blanca por lo que Trump llama una «iniciativa positiva», el gobierno iraní no ha emitido ni una sola palabra al respecto. Lo que queda en el aire es si Irán aceptará como socio al mismo país que hace apenas unos días lanzaba misiles sobre su territorio, todo en nombre de lo que Trump visualiza como una nueva era de prosperidad compartida bajo el control de los peajes.






